En momentos de agitación preelectoral como estos días suele escucharse todo tipo de alegatos y esfuerzos de argumentación por partidarios y facciosos de las partes en juego.
Independientemente del signo o color político, hay algo que suele joderme el día como no más. A continuación una selección de ellos:
# "Quiero ser enfático en ...."
Ser enfático, ser enfática, parece ser una suerte de virtuosa forma de subrayar alguna afirmación. Pues, pamplinas y nada más. El énfasis, está dado por la naturaleza de lo que se dice, no por anunciarlo previamente. Más aún, lo que en el fondo interesa, es que lo dicho, pueda ser referendado con hechos. Que tú, político o política quieras aparecer como enfático, es un sunto tuyo, a mí me vale madre tus énfasis.
# "Tiene que tener ...."
Tiene que tener, cuenta que contar, precisa de precisar, etc. Naturalmente, de un político no esperamos que ostente un dominio fino de la sintaxis, o que posea un notable léxico. Pero, ¡por dios!, no puede cometerse una cacofonía tan grosera como ésta, y además, con tanta recurrencia. Precisa tener, tiene que mostrar, requiere tener, tiene que contar con, etc. Tan sencillo y fácil que es el castellano.
# "Estoy convencido de ...."
Ésta es otra expresión que no necesita decirse, y que por el contrario, mientras más se dice, tanto menos creíble. Uno, no dice que está convencido, sino, lo demuestra, lo da a notar, lo evidencia con los actos. Lo que sucede es que estas expresiones como "quiero ser enfático", o "estoy convencido de..", tienen ante todo, un propósito efectista, marketero, y comportan una naturaleza impostada. En el fondo, quien lo repita o utiliza mecánicamente, está tratando de convencerse a sí mismo, de creérselo, porque su postura no es genuina.
# "Esto es algo fundamental, ..."
Todo es fundamental. De una colección de puntos, a todos los referirán como eso, como fundamentales. Estos usuarios simplones del castellano, creen que por considerar fundamental cada cosa que se aborde, su intervención, su alocución, adquirirá esa índole. O sea, su rollo, terminará siendo "fundamental". No es necesario catalogarlo todo de fundamental, precisamente, definir algo como fundamental, presupone la capacidad de discernir, de discriminar entre lo relevante, y lo que no lo es.
# "No quiero entrar en ese tema, pero ..."
Nunca son capaces de ir directamente al punto, nunca pueden dejar de subestimar al oyente, al público. Siempre creen que son, que somos o tenemos minoría de edad. Es obvio que quieres, que te mueres por hablar, te desgarras por aparecer, por salir en la TV, en la foto, etc. Tranquilo, estimado político, suelta tus apetitos mediáticos, sin pudor, sin falsas modestias. Igual nos terminarás malogrando la existencia. Eso no va a cambiar porque tu desbarajuste lo vistas de celofán.
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2 de junio de 2011
16 de mayo de 2011
Carta a Wikileaks sobre el Perú
de Grancomboclub.com
Wikileaks.
Hoy, vía el Blog Ave Crítica, de Ricardo alvarado, me entero de que los famosos cables de wikileaks, en este caso los referidos al Perú, no serían privativos de el comercio. Cosa, por supuesto, de celebrarse. Me entusiasma más que parte de esta decisión haya tenido que ver con la iniciativa de Silvio Rendón del Gran Combo Club.
Dejamos aquí el texto de la carta enviada por silvio rendón, y más abajo, la traducción libre, por cortesía del traductor de google:
Seguidamente, la versión traducida:
Wikileaks.Hoy, vía el Blog Ave Crítica, de Ricardo alvarado, me entero de que los famosos cables de wikileaks, en este caso los referidos al Perú, no serían privativos de el comercio. Cosa, por supuesto, de celebrarse. Me entusiasma más que parte de esta decisión haya tenido que ver con la iniciativa de Silvio Rendón del Gran Combo Club.
Dejamos aquí el texto de la carta enviada por silvio rendón, y más abajo, la traducción libre, por cortesía del traductor de google:
Carta a Wikileaks sobre el Perú
de Grancomboclub.com, el jueves, 12 de mayo de 2011 a las 14:45
Fecha 8 de mayo de 2011 19:52
Asunto Wikileaks
Dear Wikileaks,
My name is Silvio Rendon. I administer the blog http://grancomboclub.com/ [Suceso.] which is influential in Peru.
I am writing you because you gave the Wikileaks Cables to the conservative Peruvian newspaper El Comercio, which has not published this material for two months.
You can check that the veracity of this assertion in the webpage: http://elcomercio.pe/wikileaks-peru [Suceso.]
I do not know what kind of deal you made with this newspaper, but Peruvian citiizens just see that this information is being retained at the convenience of the owners of this media group, which is endorsing candidate Keiko Fujimori, in the middle of an important national election.
Maybe you have other ways of publishing this information or was it your intention that El Comercio blocks its diffusion?
Kind regards,
Silvio Rendon
Seguidamente, la versión traducida:
Carta a Wikileaks Sobre el Perú
de Grancomboclub.com, El Jueves, 12 de mayo de 2011, un 14:45 Las
Fecha 8 de mayo de 2011 19:52
Asunto Wikileaks
Estimado Wikileaks,
Mi nombre es Silvio Rendón. Yo administro el blog http://grancomboclub.com/, influyente en el Perú.
Me dirijo a usted porque ustedes proporcionaron cables de Wikileaks al conservador diario peruano El Comercio, que no ha publicado este material desde hace dos meses.
Pueden comprobar la veracidad de esta afirmación en la página web: http://elcomercio.pe/wikileaks-peru
No sé qué clase de trato tienen con este diario, pero citiizens peruano acaba de ver que esta información está siendo retenida en beneficio de los propietarios de este grupo de medios de comunicación, que está apoyando a la candidata Keiko Fujimori, en medio de una importante elección nacional.
Talvez ustedes tengan otras formas de publicación de esta información o es que su intención era que El Comercio, los difunda por partes?.
Un cordial saludo,
Silvio Rendon
17 de setiembre de 2008
Sobre las libertades de Jaime Baily
El domingo último, el periodista y escritor Jaime Bayly, luego de hacer un recuento de sus vicisitudes periodísticas de la semana anterior, soltó un par de expresiones cuyas implicancias pueden ayudar a complicar o visibilizar mejor las posturas liberales en la actualidad.
El contexto de sus expresiones fue la denuncia ante la OEA realizada por el representante venezolano, de una presunta conspiración por parte de Jaime Baily para matar al mandatario venezolano Hugo Chávez. Denuncia descabellada, por cierto, pero, talvez, muy conveniente para Venezuela en la coyuntura actual. Bayly, luego de justificar y minimizar sus propias expresiones, señaló, sí, con vehemencia y despabilada convicción que al margen de lo dicho, él sí creía que Castro y Chávez, debían o tenían que morir. Y, para completar la caricatura, qué si por él fuera, Evo Morales podía intoxicarse con coca, por idiota.
Fuera de lo anecdótico de sus exhabruptos, resulta interesante constatar que muchos de los liberales, vale decir, defensores de la libertad total, en el fondo, y probablemente para cosas muy puntuales, guardan consigo muchos sentimientos bastante tiránicos. Parece que lo señalado por Bayly no es aislado entre los liberales. Su propia entrevista con el periodista español, entrevista en la cual soltaron estos desaguisados, guardaba la misma convicción. El contrasentido está en que por un lado, ellos reclaman el derecho de condenar a estos dictadores y usurpadores de las libertades en sus países como Castro, Chavez, Morales, y otros. Pero, Su reivindicación se inflama hasta adquirir el mismo sindrome del que padecen sus acusados. Vale decir, el derecho o la convicción para decidir cua´l debe ser el destino de sus congéneres.
Con toda seguridad Castro, como Chávez o Pinochet, guardaron consigo la misma convicción que reclama Bayly. Esa que empieza con la expresión que el periodista soltaba el domingo en su programa y que dice así: "Yo sí creo que tal, y tal, y tal, deben morir, porque etc. etc. etc.
Este es en el fondo, el origen de la corrupción de los ideales o convicciones políticas entre nosotros. Pues, se reprocha o condena en los demás, lo que en el fondo uno mismo estaría dispuesto a sostener con alegría y convicción ética o seudoética.
La pregunta que queda es si esta performance exhibida por este conspícuo representante del liberalismo continental es extensible o no al resto de los liberales militantes. Es una tarea pendiente averiguarlo.
El contexto de sus expresiones fue la denuncia ante la OEA realizada por el representante venezolano, de una presunta conspiración por parte de Jaime Baily para matar al mandatario venezolano Hugo Chávez. Denuncia descabellada, por cierto, pero, talvez, muy conveniente para Venezuela en la coyuntura actual. Bayly, luego de justificar y minimizar sus propias expresiones, señaló, sí, con vehemencia y despabilada convicción que al margen de lo dicho, él sí creía que Castro y Chávez, debían o tenían que morir. Y, para completar la caricatura, qué si por él fuera, Evo Morales podía intoxicarse con coca, por idiota.
Fuera de lo anecdótico de sus exhabruptos, resulta interesante constatar que muchos de los liberales, vale decir, defensores de la libertad total, en el fondo, y probablemente para cosas muy puntuales, guardan consigo muchos sentimientos bastante tiránicos. Parece que lo señalado por Bayly no es aislado entre los liberales. Su propia entrevista con el periodista español, entrevista en la cual soltaron estos desaguisados, guardaba la misma convicción. El contrasentido está en que por un lado, ellos reclaman el derecho de condenar a estos dictadores y usurpadores de las libertades en sus países como Castro, Chavez, Morales, y otros. Pero, Su reivindicación se inflama hasta adquirir el mismo sindrome del que padecen sus acusados. Vale decir, el derecho o la convicción para decidir cua´l debe ser el destino de sus congéneres.
Con toda seguridad Castro, como Chávez o Pinochet, guardaron consigo la misma convicción que reclama Bayly. Esa que empieza con la expresión que el periodista soltaba el domingo en su programa y que dice así: "Yo sí creo que tal, y tal, y tal, deben morir, porque etc. etc. etc.
Este es en el fondo, el origen de la corrupción de los ideales o convicciones políticas entre nosotros. Pues, se reprocha o condena en los demás, lo que en el fondo uno mismo estaría dispuesto a sostener con alegría y convicción ética o seudoética.
La pregunta que queda es si esta performance exhibida por este conspícuo representante del liberalismo continental es extensible o no al resto de los liberales militantes. Es una tarea pendiente averiguarlo.
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