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20 de setiembre de 2011

La Virtualidad en la Ficción

¿Una Amenaza o Una Ayuda para el Escritor?
Al leer la descripción de algunas de estas herramientas para el desarrollo de ficciones, de relatos extensos y complejos, inmediatamente pienso en el Nóbel Vargas Llosa. Pienso en dos cosas: Primero, en cómo esto podría sustituir ciertos talentos,como los de Vargas Llosa, a la hora de crear macro estructuras narrativas. Y segundo, en cómo hubiera podido utilizar o aprovechar estas herramientas, un joven Vargas Llosa.
Digo nomás, es un decir, ¿cómo le hubiera salido 'La Casa Verde' a Mario Vargas Llosa, si hubiera utilizado el StoryMill o el Scrivener. Ambas, aplicaciones para MAC, claro, como no podía ser de otra manera. Solo los escritores usuarios del sistema MAC OS X, pueden beneficiarse de estas herramientas tecnológicas pensadas para la creación literaria.
Dejo aquí parte de las características y prestaciones del StoryMill, aparecida en Applesfera:
StoryMill
Storymill
StoryMill llega de Mariner Software, desarrolladores que siempre han cuidado mucho el entorno Mac y que ofrecen otras aplicaciones como Paperless, MacJournal o MacGourmet. En su caso, y al contrario que lo que ocurre con Ulysses, StoryMill está diseñando expresamente para aquellos que escriben ficción, ya sean novelas o relatos. Por ello, no se conforma sólo con hacerse sencillo el momento de la escritura, sino que pone especial atención en poder visualizar adecuadamente la historia.
Por ejemplo, cuenta con una fantástica gestión de la linea temporal, de manera que es posible usarlo para escribir un libro por secuencias y escenas, primero esbozándolas y comprobando si funcionarían ordenadas tal y como están y después escribiéndolas y completándolas. Esto lo convierte en un programa también útil para aquellos que se dedican a la escritura de guiones. Además, StoryMill dedica apartados completos a la creación de personajes y escenarios(incluso permitiendo añadir fácilmente imágenes que sirvan como inspiración visual para cuando toque escribir sobre ellos) o ir comparando distintas secciones de la historia (no sólo por capítulos, sino de la manera en que el usuario prefiera).
Storymill es una aplicación muy potente para la ficción que ayuda mucho en el trabajo de plasmar ideas y, sobre todo, de reescribirlas y acceder rápidamente a ellas. Incluye, además, un modo de gestión de tareas interno, para que siempre sepamos cuál es el siguiente paso que tenemos que dar.
Precio: 39,99 euros

8 de marzo de 2011

De Culteranos y Conceptistas

La alegría de pontificar sobre la cultura.
Puente Aéreo.
Siempre me ha resultado sospechosa esa vocación por clamar o reclamar calidad a partir de disminuir o trivializar. Algunos, como Faverón, aún se creen la zarzuela esta de poner de modelo a Shakespeare o a Montaigne, a la hora de ningunear a Chávez o a Pérez. El crítico contumaz dice en su último post
Todo lo que Arévalo atina a decir es que leer debe ser una diversión y que hay que leer cosas que resulten entretenidas. En una entrevista, incluso, declara que leer libros de Paulo Coelho en las escuelas es más aconsejable que leer libros más complejos que puedan resultar "aburridos". Recordemos: hay niños peruanos cuya relación con los libros depende en enorme medida de la persona que afirma cosas como ésa.

Creo que a estas alturas no tiene ya mayor sentido usar a Coelho o a Allende para montar una crítica sobre la calidad o falta de ella, y la relevancia o irrelevancia de alguna estrategia lectora. Personalmente nunca pude pasar de un libro de Coelho y no llegué a medio libro de Isabel Allende. Pero, por ningún lado, eso puede autorizar o avalar una voluntad de descalificación cultural, como pretende y suele intentarlo el amigo de sus amigos, el crítico Favrón.
Curiosa esa moral, ¿no es cierto?. Critica a Arévalo por promover a algunos escritores que él conoce y valora, siendo que el propio Faverón todo el tiempo trata y sueña con posicionar a su pata Ampuero en el canon de la literatura latinoamericana.
Ha querido pasar de hacerle hurras a bolaño, y no ha encontrado aún como saltar de eso, a dedicarle un estudio completo de Ampuero.
Las posibilidades de la lectura, en tanto experiencia de decodificación y deconstrucción de mundos hechos de imaginación y palabra, son tan extensas como ingentes. Y, salvo vasofia comprobable, no tiene sentido pontificar y enarbolar culteranismos trasnochados, para reivindicar la calidad de la lectura. Ni góngora ni quevedo aseguran ninguna calidad en la experiencia lectora, si no termina detonando la significatividad en el lector, sobre todo, de los más jóvenes.

1 de marzo de 2011

Un Libro Digital no es un Libro

Revista Ñ.
La diferencia más crucial, importante y notable entre un Libro y un libro electrónico es ésta: Cuando uno lee un libro está solo. Leer un libro es una acción solitaria, silenciosa (o no, si uno lee en voz alta), pero absolutamente personal y privada. Por lo contrario, cuando uno lee un libro electrónico hay siempre una empresa detrás que está leyendo lo que usted está leyendo. Cada "página" que da vuelta, sus tiempos de lectura, cada anotación que hace, la colección de libros que tiene (dentro de su tableta), las horas en cual lee, cuán rápido lee --- todo, todo, todo, vinculado con la lectura de ese texto, queda registrado en un servidor de una empresa privada.

Andrés Hax

2 de febrero de 2011

Bautismo del Mayordomo Faverón

Un Título de antología.
Blogger.
Sobre la proverbial debilidad del crítico Faverón por salir con arranques de púber, con malditismo de clasemediero limeño, estábamos absolutamente claros. Lo que no sabíamos era de su condición de mayordomo de la institucionalidad literaria peruana. No sabíamos que el poeta Jorge Pimentel ya le había adjudicado el título.
Bueno, en estos días, a raíz del debate sobre la Antología de la de Lima, acaba de recibir el bautismo como tal. cito este párrafo tomado de aquí, que me resulta de antología:
Señor Faverón: otra vez se lo digo, relájese. Yo ya di por finalizada mi intervención desde que usted demostró no tener competencia en este tema. No se trataba aquí de quién tenía la última palabra porque usted siempre querrá tenerla (dispone de un blog para más ventajas). Sea prudente citando con propiedad aquello en que puede ser autoridad y cállese la boca en lo que no sabe o no entiende y sobre todo no recurra, como un estudiante de primer ciclo de Estudios Generales, a Wikipedia para "apantallarme" (otra vez recurro a mis muletillas mexicanas). El protagonismo lo traiciona y no me pida el mismo gesto alevoso y de mal gusto de solicitarme, sumándose a la Banda de los 4, los nombres de los descalificados de esa lista de la encuesta consultada. Basta con decirle que usted forma parte de la misma. Allí hay decenas, por si acaso, yo apenas cité unos cuantos ejemplos, pero también hay gente muy respetable, incluso cuando marcan diferencias con HZ. Esa es su carencia mayor: no honrar éticamente su academicismo. Aprenda de Alberto Escobar, autor de la única antología memorable que se ha elaborado en el Perú, sin pontificar ni escudarse en la inexistente "institución literaria". El otro autor ejemplar es Estuardo Núñez. Lea sus libros con atención y haga una buena obra, si es eso lo que quiere para beneficio de la literatura peruana. ¿Le molestó que Pimentel le dijera alguna vez "mayordomo"? OK. Yo le di la oportunidad de limpiarse de ese motejo. Y ya fue bastante de mi parte. Que tenga buena suerte en su vida académica. Aquí me despido para siempre.

Tulio Mora.

4 de enero de 2011

Mis Diez en el 2010

Infolector
Luego de arrancado el 2011, y reordenando algunos temas, consigno esta lista de los libros que leí el año que acaba de culminar. No son libros publicados el 2010 propiamente, pero, son los títulos que me absorvieron a lo largo del año, puntualmente en el género narrativo.
Los listo en el orden en el que fueron leídos.
1.- Meridiano de sangre
Cormac McCarthy.
Una de las novelas más crudas y brutales que haya leído en los últimos tiempos. Su tono épico, y la prosa casi mítica de McCarthy, le imprimen a la historia, un universo propio y si pudiéramos agregar, de color cepia.
2.- La Dama del Lago
Raymond Chandler.
Un policial más bien, de corte tradicional, casi holliwoodense diría yo, que atrapa, más por la prosa del autor, que por la historia misma. Lo cuál, es un acierto y virtud de Chandler. La fina sensibilidad sicológica con que construye sus personajes, y especialmente de Marlowe, el protagonista de la historia.
3.- Millenium
Stieg Larsson.
Debo confesar que tenía los libros desde el año anterior, pero que no me había animado a leerlos, salvo unas pocas páginas. Fue a raíz del artículo que publicara Mario Vargas Llosa en su columna habitual, "Toque de Piedra", que me decidí a sumergirme en esta saga, compuesta por tres libros independientes. Una historia dura y a menudo salvaje en el Estocolmo de hoy, con personajes de lo más entrañables como Lisbeth Salander y el propio Mikael Blomkvist. Un thriller en toda regla, pero, con una carga de información y datos que sostienen la historia, más allá del vértigo, y que alcanza para capturar la atención e interés de los lectores.
4.- El Complot
Irving Wallace.
Una trama que no es muy actual, una historia de la época de la guerra fría en los sesentas. Pero, que está bien construida por el autor. Al inicio uno supone que la trama va acerca del asesinato de John F. Kennedy, pero, luego termina bifurcándose en una serie de varias mini historias que todas confluyen en una cumbre internacional en el París de la década del sesenta.
5.- Memorias de una Dama
Santiago Roncagliolo.
Era la última novela de Roncagliolo, cuando empecé a leerla, una historia que no ha recibido buenas críticas, y que curiosamente, luego, fue sacada de librerías, con el consentimiento del autor. Una narración que va en doble registro, en primera y en tercera persona, con algo de "La tía Julia y el Escribidor" de Vargas Llosa, y talvez, un Jaime Bayly en sus inicios. Creo que la propuesta no es mala, y la pluma de roncagliolo tampoco. solo que por alguna razón, nos deja la sensación de que en efecto, tal como se ha rumorado, la historia está hecha por encargo, una historia que debe desarrollarse, llevarse a cabo, de una u otra forma.
6.- El Quinto día
Frank Schätzing.
Talvez, entre las mejores novelas que leí el 2010. En realidad la había comenzado el año anterior, pero fue durante casi todo el año que me mantuvo al pie de la historia. Un argumento de corte ecológico, ecologista diría yo, pero con abundante información científica que le confiere densidad a la historia. Personajes muy bien esculpidos, como el indio domador de delfines, o el propio Johanson, el científico noruego que desde el principio de la historia imprime su personalidad. Cabe destacarse la suprema imaginación y la capacidad para dar relieve y tangibilidad a esa imaginación, por parte de Schätzing.
7.- El Canalla Sentimental
Jaime Bayly.
Una novela, que talvez, es la que más me ha costado terminar de Bayly. Definitivamente no está entre sus mejores creaciones, que, discrepo de otras opiniones, sí las tiene. En este caso, creo también que se trata de esos libros que algunos escritores publican más por mantener el ritmo, que por sacar algo del espíritu. Una colección de anécdotas, sin mayor conexión entre ellas, excepto las impresiones a menudo arbitrarias del protagonista y narrador. Espero que la siguiente, venga mejor.
8.- El Poder del Perro
Don Winslow.
Probablemente entre lo más absorvente de lo leído en este 2010. Aunque no necesariamente un gran libro. Es lo primero que nos toca leer de winslow, y hay que reconocer que nos vimos atrapados más que por la historia misma, sí, por su estilo narrativo. Una voz en estilo libre indirecto, muy bien trabajada, con destacable densidad en los detalles y personajes. Un claro exponente de la novela contemporánea, por la voz que le imprime a su narrativa, y por la ingente información, casi de archivo periodístico que subyace a la historia.
9.- Sigfrido
Harry Mulisch.
Sin lugar a dudas, la mejor novela que leí en el 2010. Y, lamentablemente, en el año del deceso del escritor holandés. Una historia conmovedora, pero no sentimental. Cruda, pero no grotezca, y personal, aunque no egotista. Es la historia de un escritor holandés que en una visita breve a Viena, termina sumergiéndose en una historia rara pero con la verosimilitud indispensable para construir la trama, de un eventual hijo de Hitler. De un gran estilo narrativo, y una cuidadosa arquitectura del entorno y la vida de los personajes. Destacable los detalles de los últimos días de Hitler y su entorno, contados por boca de Eva Brown, en la pluma de Mulisch. Gran novela, y gran escritor que merece más traducciones de sus demás libros.
10.- La Voz
Arnaldur Indriðason.
Fue la del cierre, lo último que leímos en el año que terminó. Una cvuriosa y enrevesada historia policial. Un buen ejemplar de la "novela negra" europea, en toda regla. Una historia de buena factura, pero, desde nuestra percepción, desprovista del ecumenismo que caracteriza a sociedades provinciales, sorry por el exceso, como Islandia y otros tan aislados como ella. Pero, insistiremos con otra de Indriðason, por pura curiosidad y terquedad.
Esas fueron las del 2010, y, trataremos de que a partir de este año, los títulos sean de los publicados el 2011, por lo menos, los más.

30 de diciembre de 2010

Borges Frente a los Entrevistadores

De suárez y de peruanos.
Jorge Luis borges.
Cada vez que un peruano lo entrevistaba, sacaba a relucir muy orgullosamente que su bisabuelo Suárez había ganado la batalla de Junín. Qué raro, podía decirle el peruano, en Perú nos enseñan que fue el general Córdova.
Y él podía responder: Bueno, es un poco tarde para volver a pelear esa batalla.

Alfredo Barrenechea en el libro 'Peregrinos de la Lengua'.

25 de noviembre de 2010

Libro: EL QUINTO DÍA

Frank Schätzing.
Frank Schätzing. Image.
Cuando uno lee "best sellers", uno imagina por lo general, libros con argumentos lineales, de trama previsiblemente emocionante, y salpicada de elementos convenientemente trágicos, todo puesto para, fundamentalmente atrapar al lector. 'El Quinto Día', no es el caso. Acabo de terminar de leerlo, luego de casi un año, por cuestiones más logísticas que por interés en su "diegesis", como diría Denegri.
una historia con una cantidad descomunal de información, sobre todo científica, pero por encima de ello, de una complejidad que hace honor a sus pretenciones filosóficas. Y digo filosóficas, porque la novela propone la idea, no sin una dosis de lúdico retorcimiento, de que una vida inteligente no solo sería posible en este planeta, sino, que además, sería lo mejor.
Evidentemente esta historia se inscribe en la línea de esas mega explicaciones acerca de una Tierra, un planeta concebida como un ser vivo, a la manera de "Gaya". En fin, el hecho es que desde el punto de vista de su construcción, es obvio que ha significado una gran tarea de recopilación de información muy actual, y de mucha imaginación para el dibujo de tantas imágenes tan alucinadas, pero verosímiles y hasta plausibles.
Me quedo con los monólogos de la parte final de la historia, donde se resuelve el terrible nudo de la trama. De ehcho, consigno parte del texto final:
Pero también hay esperanza, los primeros indicios de un cambio de ideas acerca de nuestro papel en el planeta. Hay en estos días muchos que intentan entender la diversidad biológica, comprender los auténticos principios unificadores y lo que en última instancia nos une más allá de toda jerarquía. Pues lo que une es lo que asegura nuestra supervivencia. ¿Se ha preguntado alguna vez el ser humano qué efecto tiene sobre la vida de sus descendientes dejarles un planeta empobrecido? ¿Puede determinarse cuál es la verdadera importancia de una especie animal para el espíritu humano? Tenemos un anhelo de bosques, arrecifes de coral, mares llenos de peces, aire puro y aguas limpias. Pero seguimos dañando la Tierra. Y al destruir la diversidad de las formas de vida estamos destruyendo una complejidad que no entendemos, y que aún menos podemos volver a crear. Lo que rompemos queda desmembrado. ¿Puede alguien decidir a qué parte del gran entramado de la naturaleza podemos renunciar? La trama sólo revela su secreto si se mantiene intacta. En una ocasión nos excedimos y la red decidió desembarazarse de nosotros. Por ahora hay un armisticio. Pero más allá de las conclusiones a que puedan llegar los yrr, haríamos bien en facilitarles la decisión todo lo posible. Pues el truco de Karen no funcionará una segunda vez.
Hoy, a un año del hundimiento, abro un periódico y leo: «Los yrr han cambiado el mundo para siempre».
¿Lo han hecho?
Han ejercido una influencia decisiva sobre nuestro destino, y sin embargo apenas sabemos nada sobre ellos. Creemos conocer su bioquímica, pero ¿significa eso que los conocemos de verdad? Desde entonces no hemos vuelto a verlos. Sólo en el mar suenan sus señales, incomprensibles porque no están pensadas para nosotros. ¿Cómo genera ruidos un conglomerado de gelatina? ¿Cómo los recibe? Dos de entre millones de preguntas que de nada sirve formular. Las respuestas están en nosotros. Solamente en nosotros.
Quizá sea hora de que se produzca otra revolución de la humanidad con el fin de compaginar nuestra herencia arcaica con la evolución de nuestra inteligencia. Si queremos ser dignos del don que sigue siendo la Tierra, no hemos de investigar a los yrr, sino a nosotros mismos. Sólo el conocimiento de nuestro origen, que hemos aprendido a negar entre rascacielos y ordenadores, nos indicará el camino a un futuro mejor.

23 de noviembre de 2010

Sobre la Violencia del Tiempo de Miguel gutiérrez

Dice Ricardo González Vigil:
Letra viva.
A escala nacional, se impone todavía descubrirla en su formidable magnitud artística, evitando una serie de prejuicios puestos en circulación por comentaristas adversos a Gutiérrez. Ellos le niegan genialidad verbal y versatilidad literaria, y lo acusan de propalar una ideología terrorista, cuando en sus novelas prima una óptica nada dogmática, más bien polifónica y matizada por diversas perspectivas; sin duda, su orientación es revolucionaria, pero en una línea "abierta" y "heterodoxa" que lo vincula con la "creación heroica", nada sectaria, de Mariátegui y Vallejo.

Pobre Iván Thais. Al leer esto, debe volverle las ganas de insultar a González Vigil, tal como lo hizo en el Encuentro de Narradores Peruanos, el 2005.

12 de noviembre de 2010

Cuando el Crítico se hace Lector

Rafael Lemus y su Mirada sobre James Wood.
Letras Libres.
Una vez más el crítico y escritor mexicano Rafael Lemus, atrapa la mosca al vuelo, y nos comparte una mirada tan aguda como creativa sobre talvez el gurú de la crítica literaria del mundo anglosajón de hoy, James Wood. Debo reconocer que al leer el libro de Wood, Los Mecanismos de la Ficción, caí cautivado por su prosa ilustrativa y erudita.
Pero, cuando no, llega Rafael Lemus para hacernos estallar nuestro globo, con esa puntillosa pero firme pluma.
Dice Rafael Lemus sobre el libro de James Wood:
Serviría, tal vez, desatender un segundo el texto y levantar la vista y contemplar el horizonte y comparar el estado actual de la narrativa con el del resto de la creación contemporánea -poesía, arte, cine, televisión, etcétera. Pero para Wood no existe -al menos no este ensayo- más creación que la narrativa realista ni más mundo que el de los libros. Es como si las obras literarias no fueran parte de procesos culturales más amplios: como si hubieran surgido espontáneamente, ya divinas o frustradas desde el origen, y no quedara más que leerlas a solas y atemporalmente, al margen de otras artes y otros fenómenos. Es como si esas obras se bastaran a sí mismas y pudieran explicarse sin referencia alguna al polvoso mundo material: maravillas autónomas, endogámicas. Es como si la tarea del crítico fuera solo advertir el funcionamiento -las reglas- de los textos y no también tomarlos y arrastrarlos y conectarlos con el mundo.

23 de setiembre de 2010

Las Virtudes de una Impostura

"El hoax de Quimera", de Vicente Luis Mora.
Diario de Lecturas.
En el último post del blog Diario de Lecturas, del crítico Vicente Luis Mora, hace una confesión de interesantes consecuencias. Básicamente nos cuenta que como parte de una aventura creativa, extraordinaria diría yo, convenció a los editores de la Revista Quimera, para fabricar una sublime impostura literaria en el Nº 322 de dicha revista.
Vicente Luis Mora se ha ocupado de cada uno de los artículos de dicha revista, incluyendo los poemas, artículos filosóficos, crítica de cine, de música, y demás. Todo, inventando e inventándose hasta a los autores de esos presuntos artículos originales. Una metida de dedo en la boca, en toda regla. Aún no nos confiesa si su propósito era burlarse de la crítica, de los críticos, o, la de mostrar y mostrarse a sí mismo que la creatividad literaria es tan maleable que un buen erudito esquizofrénico podría bastar para satisfacer todos los ámbitos de la demanda culterana de hoy.
La impostura, o el hoax literario de Mora, ha sido de tal calibre, que con poco más de veinte días de publicada dicha revista, el buscador de la universidad de La Rioja, en España, el famoso Dialnet, ya había catalogado a una de esas personas inventadas or el autor de la impostura literaria.
Siete meses le ha llevado a Vicente Luis Mora trabajar cada uno de los artículos y ensayos consignados en este número de Quimera, incluyendo casi una vida propia para cada uno de los autores o colaboradores imaginarios de esta publicación. Casi todo, según lo comenta el autor en su Blog, ha sido inventado meticulosamente. Más aún, ciertos poemas, libros, películas, y otros, que aparecen en este número de la revista Quimera, han sido objeto de la invención de Mora.
No sé cuánto me demore en conseguir ese número, que según comentan algunos lectores de Mora, ya se ha agotado en España. Pero, lo cierto es que una impostura tan alucinada como esta, merecería entrar entre lo mejor del año. una excelsa irrupción de lo imaginario, en plena realidad, trayéndonos desde el "Nunca Jamás" una serie de ficticios libros, estudios, vidas y creaciones a este mundo tan a menudo adocenado.
Siempre es de agradecer que de cuando en vez, alguien se moleste en movernos el piso; y de pasada, se tire abajo algunas creencias o estabilidades "reales".

30 de abril de 2010

Intuiciones

De literatura ligera Libros.
La verdad es que no hemos comprado el libro reciente de de Renato Cisneros, 'Nunca Confíes en Mí', ni el de Silvia Núñez del Arco, 'Lo que otros no ven'. Tampoco soy crítico, por lo tanto así, a la mala, creo que puedo soltar algunas intuiciones de lo que estimo tienen estos dos libros.
Desde que Bayly inaugurara el género del relato casi autobiográfico, con descarnadas notas de la vida nocturna en Lima, con los pasares del chico clasemediero, fumoncete y transgresor, que se inicia por el año 1994, varios autores han seguido esta senda del seudo thriller juerguero. Creo que lo de Bayly, no fue tan poca literatura como gusta de repetirse por inercia. Creo que con 'El Huracán lleva tu Nombre', este escritor alcanza probablemente los mayores niveles de su carrera como tal.
Sin embargo, lo que nos complica la vida es constatar de cuando en vez, que el chico, o chica, clase media en Perú, básicamente no tiene otra forma, otras vías de concebir la vida con intensidad, si ésta, no está unida a la noche, la juerga aburridamente reiterada, al exceso predecible, etc. Como si las travesuras de entre-sábanas, hoy, 2010, pudieran inquietarnos en algún sentido. Como si el sexo tramposo o la vivencia escatológica limeña pudiera decirnos algo más que no se nos haya dicho ya. Tanto Renato, quien por cierto no me cae mal, no ha podido, en este libro, substraerse a esas fórmulas de noche + alcohol + sexo + música pop. Y en el caso de Silvia Núñez, el sexo y la performance entre depre y gótica, no quiere ir más allá que aquello que pueda serle un espejito a sus amigas de la de Lima y de Larco Mar.