Letra viva.
A escala nacional, se impone todavía descubrirla en su formidable magnitud artística, evitando una serie de prejuicios puestos en circulación por comentaristas adversos a Gutiérrez. Ellos le niegan genialidad verbal y versatilidad literaria, y lo acusan de propalar una ideología terrorista, cuando en sus novelas prima una óptica nada dogmática, más bien polifónica y matizada por diversas perspectivas; sin duda, su orientación es revolucionaria, pero en una línea "abierta" y "heterodoxa" que lo vincula con la "creación heroica", nada sectaria, de Mariátegui y Vallejo.
Pobre Iván Thais. Al leer esto, debe volverle las ganas de insultar a González Vigil, tal como lo hizo en el Encuentro de Narradores Peruanos, el 2005.