La creciente incursión de hechos como los de anoche en el distrito de Surco, donde dos personas fueron muertas a tiros, pareciera ofrecernos un panorama especialmente preocupante; donde el momento de bonanza económica que vive el país, se tiñe de un doloroso púrpura.
Los jefes policiales afirman que la cosa no es para tanto, y que todo está bajo control. Pero, creemos que la ciudadanía no puede, no debe pasar a la ligera hechos como los de anoche, como los de hace cuatro días donde un dominicano apareció descuartizado en una de las periferias limeñas.
No debería ocurrirnos lo que a Colombia; donde su estabilidad económica y democrática se permitió convivir por años y décadas con el crimen organizado. Pensamos que no nos vendría nada bien un espectáculo urbano o no urbano, con autos último modelos, edificios nuevos y supermercados de diseño futuristas junto con crímenes cinematográficos y gatillos alegres, como lo denominan los estudiosos de conflictos bélicos.
24 de julio de 2008
27 de junio de 2008
SUEÑO AYMARA
Edu, como lo conocen los amigos, estaba observando a su mujer con ternura. Ella, Made, como la conocen los amigos, llevaba ya algunos meses de embarazo. Venía el segundo bebé de la familia. Algo, algo imperceptible pero omnipresente se apoderaba de él. Alguna fuerza insondable se apoderaba de Edu y sin resistirlo decidió dejarse llevar por aquello.
"¿Qué tanto te inquieta, cariño?", preguntó Made tratando de acompañarlo en la sensación de inquietud que ya llevaba varios días con el. "La verdad, mmmm es que no lo sé del todo. Algo sucede, algo que no sé exactamente qué es. Solo sé que debo descubrir un mundo que se haya escondido; no sé si precisamente dentro de mi, o en algún lugar en especial", replicó Edu tratando de tranquilizar a su esposa.
"A propósito de descubrir, dime cielo, ¿cuantos días exactamente llevas?, le inquirió Edu. "No lo tengo exactamente contabilizado Edu", dijo ella. "¿Porqué me lo preguntas, cielo?. El sol se asomaba muy débil por la ventana de la habitación donde se encontraban ambos. Fue entonces que Edu, con ese tono encendido que gustaba usar cuando la emoción lo abrumaba, dijo: "quiero yo también, crear algo hermoso, por lo menos algo gestado por mí. "Quiero que en estos meses que te restan con el bebé en tu vientre, también se geste entre nosotros, algo que luego llevará el sello de estos días, de estos sueños que tengo", decía Edu trancido con sus propias palabras.
"¿Qué sueño es ese, vida?, replicó Made con una nueva inquietud.
"Es un sueño ... un sueño que ..., un 'Sueño Aymara'. ¡Eso es!. Un 'Sueño Aymara' que vendrá con el bebé. "Pero, y como vendrá?,, preguntó Made intrigada. "Vendrá como una luz, una luz que se fundirá con esto que me tiene así en estos días. Simplemente lo escribiré, lo contaré y luego, será lo que tenga que ser.
En los meses siguientes, Edu se puso a escribir con una pasión inesperada y una paciencia andina. Mientras Made iba sintiendo como crecía el nuevo ser que ellos llamarían Aymara, Edu iba dando vida y forma a una historia que en su día se convertiría en 'SUEÑO AYMARA'.
Catorce años después, ayer jueves 26 de junio por la noche, el Grupo Editorial Norma ha lanzado la obra Sueño Aymara de León Zamora. Un libro que lleva consigo una de las historias más conmovedoramente peruana o andina que hayamos leído.
Edu, que lleva el alias literario de León Zamora, se despachó con una sentida exégesis sobre la gestación del libro, que aquí hemos tratado de reproducir con mucha menos intensidad de lo que nos significó las palabras de este escritor peruano. Escritor aún no inserto en los catálogos oficiales pero, que lleva consigo una sensibilidad poco usual en nuestro medio.
La narración oral animada estuvo a cargo de Pepe Cabana Kojashi "Mukashi Mukashi". Promotor de narración oral, títeres no convencionales y lecturas en vivo, y la música estuvo a cargo del grupo de zampoñas de San Marco, quienes le dieron esa vibración altiplánica que forma parte de la historia de la obra de León Zamora.
Gracias Edu, gracias por este Sueño Aymara. Nosotros quedamos simplemente extasiados frente al sol, en espera de que llegue el día.
"¿Qué tanto te inquieta, cariño?", preguntó Made tratando de acompañarlo en la sensación de inquietud que ya llevaba varios días con el. "La verdad, mmmm es que no lo sé del todo. Algo sucede, algo que no sé exactamente qué es. Solo sé que debo descubrir un mundo que se haya escondido; no sé si precisamente dentro de mi, o en algún lugar en especial", replicó Edu tratando de tranquilizar a su esposa.
"A propósito de descubrir, dime cielo, ¿cuantos días exactamente llevas?, le inquirió Edu. "No lo tengo exactamente contabilizado Edu", dijo ella. "¿Porqué me lo preguntas, cielo?. El sol se asomaba muy débil por la ventana de la habitación donde se encontraban ambos. Fue entonces que Edu, con ese tono encendido que gustaba usar cuando la emoción lo abrumaba, dijo: "quiero yo también, crear algo hermoso, por lo menos algo gestado por mí. "Quiero que en estos meses que te restan con el bebé en tu vientre, también se geste entre nosotros, algo que luego llevará el sello de estos días, de estos sueños que tengo", decía Edu trancido con sus propias palabras.
"¿Qué sueño es ese, vida?, replicó Made con una nueva inquietud.
"Es un sueño ... un sueño que ..., un 'Sueño Aymara'. ¡Eso es!. Un 'Sueño Aymara' que vendrá con el bebé. "Pero, y como vendrá?,, preguntó Made intrigada. "Vendrá como una luz, una luz que se fundirá con esto que me tiene así en estos días. Simplemente lo escribiré, lo contaré y luego, será lo que tenga que ser.
En los meses siguientes, Edu se puso a escribir con una pasión inesperada y una paciencia andina. Mientras Made iba sintiendo como crecía el nuevo ser que ellos llamarían Aymara, Edu iba dando vida y forma a una historia que en su día se convertiría en 'SUEÑO AYMARA'.
Catorce años después, ayer jueves 26 de junio por la noche, el Grupo Editorial Norma ha lanzado la obra Sueño Aymara de León Zamora. Un libro que lleva consigo una de las historias más conmovedoramente peruana o andina que hayamos leído.
Edu, que lleva el alias literario de León Zamora, se despachó con una sentida exégesis sobre la gestación del libro, que aquí hemos tratado de reproducir con mucha menos intensidad de lo que nos significó las palabras de este escritor peruano. Escritor aún no inserto en los catálogos oficiales pero, que lleva consigo una sensibilidad poco usual en nuestro medio.
La narración oral animada estuvo a cargo de Pepe Cabana Kojashi "Mukashi Mukashi". Promotor de narración oral, títeres no convencionales y lecturas en vivo, y la música estuvo a cargo del grupo de zampoñas de San Marco, quienes le dieron esa vibración altiplánica que forma parte de la historia de la obra de León Zamora.
Gracias Edu, gracias por este Sueño Aymara. Nosotros quedamos simplemente extasiados frente al sol, en espera de que llegue el día.
23 de junio de 2008
Los Hábitos que no se dejan
En los últimos sucesos acaecidos en la semana pasada en el departamento de Moquegua, se produjo algunos hechos poco frecuentes en nuestro país. Poblaciones que se hacen uno con sus autoridades, vastos recursos para el desarrollo regional, Tacna mirando al norte con recelo, etc.
Uno de esos hechos, fue, sin duda, la conducta de los miembros del comando policial que acudió desde Arequipa, a resolver el tema. El resultado fue, solución en pocos días, una población en gran medida satisfecha, no muertos, no heridos, y un gran reto por llevar a la práctica los compromisos asumidos por ambas partes.
Sin embargo, luego del camino que tomara este incidente político social, sale el presidente García, y fustiga sin mayor contemplación al general Jordán Brignole. Lo cataloga de cobarde, lo desafora y ridiculiza mientras que el señor Alva Castro mantiene su condición de titular del ministerio del interior.
Las expresiones de García, van en consonancia con una peligrosa corriente de sentimientos de sectores conservadores de nuestra sociedad. Tratar estos problemas a palos, poner mano dura, resolver los problemas a las patadas, etc. Son los mismos que luego, cuando los resentimientos empozados en el imaginario toman caminos sin retorno, organizan marchas de la paz, denostan de la violencia, y se quejan de lo terrible de la situación. Vale decir, son posturas intolerantes, pero cínicas. Piden sangre; orden con sangre o con lo que sea. Reclaman orden a la mala. Pero, luego, no tienen escrúpulos para crear Consejos de la Paz, como José Diez Canseco, ONGs de derechos humanos, o dar conferencias sobre la violencia en el Perú.
El otro caso inquietante es el del señor García. Pareciera que no pierde los hábitos, las costumbres irrespetuosas de los derechos de la gente, en situaciones de conflicto. El señor García, es quien debería andar con más cuidados ante potenciales masacres o, alguien lo libre, de nuevos genocidios..
Uno de esos hechos, fue, sin duda, la conducta de los miembros del comando policial que acudió desde Arequipa, a resolver el tema. El resultado fue, solución en pocos días, una población en gran medida satisfecha, no muertos, no heridos, y un gran reto por llevar a la práctica los compromisos asumidos por ambas partes.
Sin embargo, luego del camino que tomara este incidente político social, sale el presidente García, y fustiga sin mayor contemplación al general Jordán Brignole. Lo cataloga de cobarde, lo desafora y ridiculiza mientras que el señor Alva Castro mantiene su condición de titular del ministerio del interior.
Las expresiones de García, van en consonancia con una peligrosa corriente de sentimientos de sectores conservadores de nuestra sociedad. Tratar estos problemas a palos, poner mano dura, resolver los problemas a las patadas, etc. Son los mismos que luego, cuando los resentimientos empozados en el imaginario toman caminos sin retorno, organizan marchas de la paz, denostan de la violencia, y se quejan de lo terrible de la situación. Vale decir, son posturas intolerantes, pero cínicas. Piden sangre; orden con sangre o con lo que sea. Reclaman orden a la mala. Pero, luego, no tienen escrúpulos para crear Consejos de la Paz, como José Diez Canseco, ONGs de derechos humanos, o dar conferencias sobre la violencia en el Perú.
El otro caso inquietante es el del señor García. Pareciera que no pierde los hábitos, las costumbres irrespetuosas de los derechos de la gente, en situaciones de conflicto. El señor García, es quien debería andar con más cuidados ante potenciales masacres o, alguien lo libre, de nuevos genocidios..
28 de mayo de 2008
Canto Coral a Tupac Amaru
Alejandro Romualdo (Trujillo 1926 - Lima 2008).
Lo harán volar
con dinamita. En masa,
lo cargarán, lo arrastrarán. A golpes
le llenarán de pólvora la boca.
Lo volarán: ¡y no podrán matarlo!
Lo pondrán de cabeza. Arrancarán
sus deseos, sus dientes y sus gritos.
Lo patearán a toda furia. Luego,
lo sangrarán: ¡y no podrán matarlo!
Coronarán con sangre su cabeza;
sus pómulos, con golpes. Y con clavos
sus costillas. Le harán morder el polvo.
Lo golpearán: ¡y no podrán matarlo!
Le sacarán los sueños y los ojos.
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán. Y a golpe de matanza,
lo clavarán: ¡y no podrán matarlo!
Lo podrán en el centro de la plaza,
boca arriba, mirando al infinito.
Le amarrarán los miembros. A la mala,
tirarán: ¡y no podrán matarlo!
Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
Querrán descuartizarlo, triturarlo,
mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.
Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
Lo harán volar
con dinamita. En masa,
lo cargarán, lo arrastrarán. A golpes
le llenarán de pólvora la boca.
Lo volarán: ¡y no podrán matarlo!
Lo pondrán de cabeza. Arrancarán
sus deseos, sus dientes y sus gritos.
Lo patearán a toda furia. Luego,
lo sangrarán: ¡y no podrán matarlo!
Coronarán con sangre su cabeza;
sus pómulos, con golpes. Y con clavos
sus costillas. Le harán morder el polvo.
Lo golpearán: ¡y no podrán matarlo!
Le sacarán los sueños y los ojos.
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán. Y a golpe de matanza,
lo clavarán: ¡y no podrán matarlo!
Lo podrán en el centro de la plaza,
boca arriba, mirando al infinito.
Le amarrarán los miembros. A la mala,
tirarán: ¡y no podrán matarlo!
Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
Querrán descuartizarlo, triturarlo,
mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.
Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
23 de mayo de 2008
El libro en Cuestión
Solo a efectos de compartir con el círculo de lectura, propuesto por gustavo Faverón en su Blog.
Consignamos aquí, un enlace para descargarse el libro de McCarthy.
Consignamos aquí, un enlace para descargarse el libro de McCarthy.
24 de marzo de 2008
Choleo y Baja Autoestima
A propósito de la polémica sobre el choleo que se viene produciendo entre el sicoanalista Jorge Bruce y el sociólogo Martín Tanaka, donde se ha enfatizado la localización socioeconómica de la crítica del choleo, quería referir una cuestión que considero fundamental en este tema: la baja autoestima entre los peruanos.
El choleo, una forma de discriminación entre otras, esconde un problema, a nuestro juicio, más radical, a saber: nuestra baja autoestima. De acuerdo con nuestro modesto esfuerzo de análisis en el marco de la cultura peruana, creemos que las diversas formas de discriminación como el choleo, el ninguneo, la desconfianza, el racismo en sus formas más groseras, la fácil adopción de códigos extranjeros, nuestra xenofilia, tal como alguna vez la denominó Luis Enrique Alvizuri, etc. Tienen que ver con nuestra proverbial baja autoestima. Probablemente debido a nuestra trágica y penosa historia, al drama de los derrotados de nuestro pasado y a la vergüenza de los vencedores, parece haberse formado en nuestra conciencia colectiva, una sensación de inseguridad, una falta de personalidad a la manera de otros grupos humanos, incluso cercanos al nuestro.
El peruano es al único al que se le pegan los acentos extranjeros con una rapidez que impresiona. Tenemos artistas, deportistas, y otros a quienes les bastan solo algunos meses de visita en algún país vecino, para que luego, no se les quite más el acento español, argentino, colombiano, mexicano, etc.
Así mismo, el peruano no solo es tolerante con el extranjero. Es de una gran receptividad y calidez con el visitante. Sin embargo, suele ser implacable y hasta intolerante con el éxito del otro peruano. Talvez en el fondo, el extranjero no es, o no aparece como rival suyo. El peruano, puede serlo siempre. Del extranjero, no desconfía. Por el contrario, celebra su amistad y presencia. Pero, del peruano, desconfía, a menudo se avergüenza, y en el peor de los casos, no lo tolera, cuando de desarrollo o progreso se trata.
El choleo, suele ser, según creemos, una forma de autoafirmarse en base a la disminución del otro. Esto no es del todo inusual ni extraño. Casi todos los pueblos lo hacen y lo han hecho. Solo que a diferencia de los otros pueblos, en el Perú, la disminución del otro, se produce hacia adentro. Esto habría ocurrido desde los primeros conflictos fratricidas a la llegada de los españoles. Y no solo con la ingenua negociación que intentara el Inca Atahuallpa, sino desde la afanosa colaboración con los españoles de los huancas contra los Incas del Cuzco. El choleo suele ser el pretexto para disminuir y empequeñecer la valía del connacional Excepto, claro está, la versión cariñosa del término. “cholo”, “cholito”, “chola”, etc. Probablemente el término pueda estar perdiendo la fuerza que tuvo antes. Pero, lo cierto es que la voluntad, la causa primera que la generó, sigue vigente. Si el choleo dejara de tener la connotación peyorativa que aún identificamos En su Uso, no faltará otra cosa que la sustituya mientras el factor que la propicia, la baja autoestima, siga presente entre nosotros.
La baja autoestima, en el mismo sentido en que nos hace supravalorar lo foráneo y ajeno, nos induce por inercia, a subvalorar, despreciar, o en su caso, discriminar lo propio de un modo irracional.
El choleo, una forma de discriminación entre otras, esconde un problema, a nuestro juicio, más radical, a saber: nuestra baja autoestima. De acuerdo con nuestro modesto esfuerzo de análisis en el marco de la cultura peruana, creemos que las diversas formas de discriminación como el choleo, el ninguneo, la desconfianza, el racismo en sus formas más groseras, la fácil adopción de códigos extranjeros, nuestra xenofilia, tal como alguna vez la denominó Luis Enrique Alvizuri, etc. Tienen que ver con nuestra proverbial baja autoestima. Probablemente debido a nuestra trágica y penosa historia, al drama de los derrotados de nuestro pasado y a la vergüenza de los vencedores, parece haberse formado en nuestra conciencia colectiva, una sensación de inseguridad, una falta de personalidad a la manera de otros grupos humanos, incluso cercanos al nuestro.
El peruano es al único al que se le pegan los acentos extranjeros con una rapidez que impresiona. Tenemos artistas, deportistas, y otros a quienes les bastan solo algunos meses de visita en algún país vecino, para que luego, no se les quite más el acento español, argentino, colombiano, mexicano, etc.
Así mismo, el peruano no solo es tolerante con el extranjero. Es de una gran receptividad y calidez con el visitante. Sin embargo, suele ser implacable y hasta intolerante con el éxito del otro peruano. Talvez en el fondo, el extranjero no es, o no aparece como rival suyo. El peruano, puede serlo siempre. Del extranjero, no desconfía. Por el contrario, celebra su amistad y presencia. Pero, del peruano, desconfía, a menudo se avergüenza, y en el peor de los casos, no lo tolera, cuando de desarrollo o progreso se trata.
El choleo, suele ser, según creemos, una forma de autoafirmarse en base a la disminución del otro. Esto no es del todo inusual ni extraño. Casi todos los pueblos lo hacen y lo han hecho. Solo que a diferencia de los otros pueblos, en el Perú, la disminución del otro, se produce hacia adentro. Esto habría ocurrido desde los primeros conflictos fratricidas a la llegada de los españoles. Y no solo con la ingenua negociación que intentara el Inca Atahuallpa, sino desde la afanosa colaboración con los españoles de los huancas contra los Incas del Cuzco. El choleo suele ser el pretexto para disminuir y empequeñecer la valía del connacional Excepto, claro está, la versión cariñosa del término. “cholo”, “cholito”, “chola”, etc. Probablemente el término pueda estar perdiendo la fuerza que tuvo antes. Pero, lo cierto es que la voluntad, la causa primera que la generó, sigue vigente. Si el choleo dejara de tener la connotación peyorativa que aún identificamos En su Uso, no faltará otra cosa que la sustituya mientras el factor que la propicia, la baja autoestima, siga presente entre nosotros.
La baja autoestima, en el mismo sentido en que nos hace supravalorar lo foráneo y ajeno, nos induce por inercia, a subvalorar, despreciar, o en su caso, discriminar lo propio de un modo irracional.
17 de marzo de 2008
Carta de un Educador peruano
Luego de unas semanas de total desconexión en este Blog, consigno sin más comentarios, un consistente artículo de mi apreciado amigo Eduardo León, que no solo es un ciudadano, sino un educador de los más serios que conozca.
Copio íntegramente su carta abierta:
EL MINISTRO CHANG Y EL TEMA DEL VERANO
Profunda tristeza y preocupación nos causa a la mayoría de peruanas y peruanos los resultados de la evaluación docente. Sólo un puñado de docentes que se presentaron a la evaluación, de los miles y miles que dieron el examen, están expeditos para continuar el proceso de nombramiento. Algunas regiones ni siquiera cuentan con un solo docente que haya obtenido más de 14 puntos de calificación.
Como se ha señalado, esta es la realidad de la educación.
Sabemos que los resultados de la evaluación no nos ha dicho nada nuevo sobre las competencias profesionales de nuestros docentes. Pruebas anteriores ya nos habían ofrecido la misma o similar información.
El ministro Chang hizo bien en señalar los antecedentes de los nombramientos de los años anteriores durante el gobierno del delincuente Fujimori y del presidente Paniagua. Dijo que fueron miles los docentes que fueron nombrados en el sector sin tener los créditos necesarios para ello. Afortunadamente, nuestra memoria es buena y recordamos que en el primer gobierno del APRA, fueron muchos más los miles de docentes que no necesitaron de una curva de ajuste para ser nombrados; sino de un carné partidario, sin dar examen alguno y sin haber estudiado un ciclo, al menos, de pedagogía. Efectivamente, señor ministro, los antecedentes son, dramáticamente, oscuros.
El ministro ha mostrado su decisión de no ablandar los criterios de selección de docentes para el nombramiento. Totalmente de acuerdo. Nuestros niños y niñas merecen buenos docentes. Y nuestros docentes deben esforzarse para prepararse mejor. Pero, igualmente, nuestros maestros y maestras merecen ser capacitados de manera técnicamente seria. Y tienen derecho a ser bien capacitados como compensación por una formación fraudulenta que el Estado peruano les ofreció durante sus años de estudio desde el nivel inicial hasta el superior.
Por eso, la primera pregunta que se me vino cuando escuché al ministro de educación en televisión, brindándonos la información sobre los resultados de la prueba, fue: ¿Cuántos de los 35 000 docentes capacitados por el PRONAFCAP habrán aprobado la evaluación?.
Y la segunda pregunta que me hice fue: ¿Cuántos docentes capacitadores del PRONAFCAP, que se presentaron a la evaluación, habrán obtenido una nota aprobatoria?
Por lo menos, en Ucayali, ya sabemos que ninguno de los docentes capacitadores del PRONAFCAP obtuvo una calificación igual o mayor a la de 14. Y es muy posible que suceda lo mismo en otras regiones. ¿Qué significa esto? Significa que ni siquiera los capacitadores del PRONAFCAP reunían las condiciones para ser docentes de una escuela pública en el Perú, retomando las propias palabras del ministro Chang. Entonces, señor ministro. ¿Cómo pretende usted que los docentes de aula mejoren sus competencias profesionales si aquellos a quienes usted pone al frente de la capacitación no alcanzan la calificación que, usted mismo y muchos otros, consideramos que es aceptable para trabajar en las escuelas?
No caiga usted en la autocomplacencia, señor ministro, afirmando que en esta oportunidad, a diferencia de otros procesos anteriores, un mayor porcentaje de docentes obtuvo una calificación mayor de once; porque entre un 3 y un 4.6% no hay ningún avance significativo. Ofrézcanos, más bien, la información que le planteo desde mis dos preguntas. Así las peruanas y los peruanos sabremos cuál ha sido el impacto real del PRONAFCAP. Y de allí podremos inferir si su Ministerio está a la altura de los difíciles desafíos que nos plantea la deteriorada situación del magisterio y si está dando las respuestas que se requieren.
Y si menos del 4.6% del profesorado que participó en ese programa no está en las listas de aprobados, asuma con seriedad esa información y tome las siguientes medidas:
1. Asuma, de una vez por todas, las políticas propuestas en el Proyecto Educativo Nacional (PEN) como instrumento maestro para realizar los cambios que la educación necesita. No proponga políticas aisladas de capacitación ni programas inmediatistas. La gravedad de la crisis educativa demanda una intervención global que atienda los diferentes factores que han generado esta situación que hoy enfrentamos; y que no sólo se relacionan con la capacitación.
2. Haga diseñar y desarrollar un Plan Estratégico de Mejoramiento de la Educación que se derive de la priorización de las políticas más relevantes del PEN y que tome en cuenta la diversidad cultural de nuestro país.
3. Convoque a las instituciones y especialistas que tengan la mejor experiencia de campo en capacitación docente para diseñar un Sistema Nacional de Capacitación en el marco del Plan Estratégico de Mejoramiento de la Educación, que contemple las diversas culturas y lenguas en las que se educa nuestra infancia.
4. Despida a todos lo funcionarios y especialistas que desarrollaron la infame propuesta del PRONAFCAP, incluyendo a todos los viceministros, directores nacionales o generales que dieron el visto bueno a una propuesta antitécnica, llamada a fracasar; y convoque un personal competente vía concursos transparentes en el sector.
5. Retire la confianza de aquellas universidades que participaron en el PRONAFCAP y que tienen menos del 4.6% de docentes aprobados con 11.
6. Y, por supuesto, detenga de inmediato la nueva etapa del PRONAFCAP que promete ser otro fracaso más.
Esa es la mejor forma en que usted puede convencer a la ciudadanía de sus verdaderas intenciones de conseguir que en un futuro no tan lejano, todos los niños y las niñas de nuestra patria puedan ejercer su derecho a una educación de calidad con docentes bien preparados gracias a políticas educativas consistentes y efectivas।
Copio íntegramente su carta abierta:
EL MINISTRO CHANG Y EL TEMA DEL VERANO
Profunda tristeza y preocupación nos causa a la mayoría de peruanas y peruanos los resultados de la evaluación docente. Sólo un puñado de docentes que se presentaron a la evaluación, de los miles y miles que dieron el examen, están expeditos para continuar el proceso de nombramiento. Algunas regiones ni siquiera cuentan con un solo docente que haya obtenido más de 14 puntos de calificación.
Como se ha señalado, esta es la realidad de la educación.
Sabemos que los resultados de la evaluación no nos ha dicho nada nuevo sobre las competencias profesionales de nuestros docentes. Pruebas anteriores ya nos habían ofrecido la misma o similar información.
El ministro Chang hizo bien en señalar los antecedentes de los nombramientos de los años anteriores durante el gobierno del delincuente Fujimori y del presidente Paniagua. Dijo que fueron miles los docentes que fueron nombrados en el sector sin tener los créditos necesarios para ello. Afortunadamente, nuestra memoria es buena y recordamos que en el primer gobierno del APRA, fueron muchos más los miles de docentes que no necesitaron de una curva de ajuste para ser nombrados; sino de un carné partidario, sin dar examen alguno y sin haber estudiado un ciclo, al menos, de pedagogía. Efectivamente, señor ministro, los antecedentes son, dramáticamente, oscuros.
El ministro ha mostrado su decisión de no ablandar los criterios de selección de docentes para el nombramiento. Totalmente de acuerdo. Nuestros niños y niñas merecen buenos docentes. Y nuestros docentes deben esforzarse para prepararse mejor. Pero, igualmente, nuestros maestros y maestras merecen ser capacitados de manera técnicamente seria. Y tienen derecho a ser bien capacitados como compensación por una formación fraudulenta que el Estado peruano les ofreció durante sus años de estudio desde el nivel inicial hasta el superior.
Por eso, la primera pregunta que se me vino cuando escuché al ministro de educación en televisión, brindándonos la información sobre los resultados de la prueba, fue: ¿Cuántos de los 35 000 docentes capacitados por el PRONAFCAP habrán aprobado la evaluación?.
Y la segunda pregunta que me hice fue: ¿Cuántos docentes capacitadores del PRONAFCAP, que se presentaron a la evaluación, habrán obtenido una nota aprobatoria?
Por lo menos, en Ucayali, ya sabemos que ninguno de los docentes capacitadores del PRONAFCAP obtuvo una calificación igual o mayor a la de 14. Y es muy posible que suceda lo mismo en otras regiones. ¿Qué significa esto? Significa que ni siquiera los capacitadores del PRONAFCAP reunían las condiciones para ser docentes de una escuela pública en el Perú, retomando las propias palabras del ministro Chang. Entonces, señor ministro. ¿Cómo pretende usted que los docentes de aula mejoren sus competencias profesionales si aquellos a quienes usted pone al frente de la capacitación no alcanzan la calificación que, usted mismo y muchos otros, consideramos que es aceptable para trabajar en las escuelas?
No caiga usted en la autocomplacencia, señor ministro, afirmando que en esta oportunidad, a diferencia de otros procesos anteriores, un mayor porcentaje de docentes obtuvo una calificación mayor de once; porque entre un 3 y un 4.6% no hay ningún avance significativo. Ofrézcanos, más bien, la información que le planteo desde mis dos preguntas. Así las peruanas y los peruanos sabremos cuál ha sido el impacto real del PRONAFCAP. Y de allí podremos inferir si su Ministerio está a la altura de los difíciles desafíos que nos plantea la deteriorada situación del magisterio y si está dando las respuestas que se requieren.
Y si menos del 4.6% del profesorado que participó en ese programa no está en las listas de aprobados, asuma con seriedad esa información y tome las siguientes medidas:
1. Asuma, de una vez por todas, las políticas propuestas en el Proyecto Educativo Nacional (PEN) como instrumento maestro para realizar los cambios que la educación necesita. No proponga políticas aisladas de capacitación ni programas inmediatistas. La gravedad de la crisis educativa demanda una intervención global que atienda los diferentes factores que han generado esta situación que hoy enfrentamos; y que no sólo se relacionan con la capacitación.
2. Haga diseñar y desarrollar un Plan Estratégico de Mejoramiento de la Educación que se derive de la priorización de las políticas más relevantes del PEN y que tome en cuenta la diversidad cultural de nuestro país.
3. Convoque a las instituciones y especialistas que tengan la mejor experiencia de campo en capacitación docente para diseñar un Sistema Nacional de Capacitación en el marco del Plan Estratégico de Mejoramiento de la Educación, que contemple las diversas culturas y lenguas en las que se educa nuestra infancia.
4. Despida a todos lo funcionarios y especialistas que desarrollaron la infame propuesta del PRONAFCAP, incluyendo a todos los viceministros, directores nacionales o generales que dieron el visto bueno a una propuesta antitécnica, llamada a fracasar; y convoque un personal competente vía concursos transparentes en el sector.
5. Retire la confianza de aquellas universidades que participaron en el PRONAFCAP y que tienen menos del 4.6% de docentes aprobados con 11.
6. Y, por supuesto, detenga de inmediato la nueva etapa del PRONAFCAP que promete ser otro fracaso más.
Esa es la mejor forma en que usted puede convencer a la ciudadanía de sus verdaderas intenciones de conseguir que en un futuro no tan lejano, todos los niños y las niñas de nuestra patria puedan ejercer su derecho a una educación de calidad con docentes bien preparados gracias a políticas educativas consistentes y efectivas।
Eduardo León Zamora
Ciudadano.
21 de febrero de 2008
¿Mario el telúrico?
En, http://despertar.fullblog.com.ar/post/los_ojos_del_bosque_71197374832 Mario Vargas Llosa nos obsequia una gran semblanza sobre la magia de los bosques de Oma, en el País Vasco. Vargas Llosa, con la calidad que lo caracteriza, describe y esboza las palpitaciones que subyace en la pasión del artista bilbaíno Agustín Ibarrola por el entorno que circunda su lugar de origen. El escritor nos dice: "vivir de cerca, como un indefenso primitivo, la impresión del aguacero, los truenos y los rayos...". Luego, asevera con gran maestría: "... a través de una delicada y amorosa aproximación, valiéndose de unos pinceles y colores que acarician y convocan en vez de añadir, sacar a la superficie de aquellos troncos y cortezas lo que de un modo difícil de racionalizar, pero no de sentir, estaba ya implícito en ellos, una escondida espiritualidad, una esencia".
Sin ser malpensados, podríamos decir que de improviso, a nuestro mayor novelista le vino, le nació un telurismo inesperado y sorpresivo. En realidad, nada de aquel gran artículo puede resultarnos equívoco o cuestionable. Definitivamente no. La cuestión, sí, es que nuestro novelista, el gran Mario, por menos de eso, a menudo ha descalificado y menospreciado a artistas y escritores de otras latitudes, entre ellas y especialmente, del Perú.
Con el verbo en ristre y la pluma engrasada, Vargas Llosa en repetidas ocasiones ha utilizado con especial delectación el término telúrico o telurista para reducir y descalificar a diversos artistas e intelectuales con similar vibración por el entorno natural como el referido Agustín Ibarrola.
¿Qué sucede?, ¿Qué pasó?. Aquí no nos vamos a detener a analizar al gran escritor. Solo consignamos nuestra curiosidad por estos requiebros y contorsiones conceptuales que suelen tener nuestros intelectuales. Pienso en algunas personas, alguna gente en nuestro medio, que cuando oyen hablar del olluco la quinua, o el chuño, arrugan la nariz tratando de distanciarse de esta cultura alimenticia nuestra, tan dada a exotismos indígenas Pero, cuando están en otros medios pueden llevarse cualquier cosa a la boca con tal de sentirse parte de: ...¿parte de qué?. De lo que sea. Pero, que sea distinto.
Evidentemente el caso de Mario, no es exactamente lo mismo, ni es similar el nivel. Por supuesto. Sin embargo, no se puede negar que algo de peruanos y peruanazos nos queda en cualquier ámbito o esfera cultural.
Finalmente, fíjense lo que dice este grande entre los grandes que una y otra vez a recusado y ninguneado a quienes el ha denominado telúricos: "Recorrer el bosque encantado de Oma es una aventura cultural y espiritual a la vez que artística, un retorno inquietante a los orígenes de la civilización y una exploración de esa vida primaria que también alienta en nosotros...".
En fin, lo importante es que la buena literatura siga vigente.
Sin ser malpensados, podríamos decir que de improviso, a nuestro mayor novelista le vino, le nació un telurismo inesperado y sorpresivo. En realidad, nada de aquel gran artículo puede resultarnos equívoco o cuestionable. Definitivamente no. La cuestión, sí, es que nuestro novelista, el gran Mario, por menos de eso, a menudo ha descalificado y menospreciado a artistas y escritores de otras latitudes, entre ellas y especialmente, del Perú.
Con el verbo en ristre y la pluma engrasada, Vargas Llosa en repetidas ocasiones ha utilizado con especial delectación el término telúrico o telurista para reducir y descalificar a diversos artistas e intelectuales con similar vibración por el entorno natural como el referido Agustín Ibarrola.
¿Qué sucede?, ¿Qué pasó?. Aquí no nos vamos a detener a analizar al gran escritor. Solo consignamos nuestra curiosidad por estos requiebros y contorsiones conceptuales que suelen tener nuestros intelectuales. Pienso en algunas personas, alguna gente en nuestro medio, que cuando oyen hablar del olluco la quinua, o el chuño, arrugan la nariz tratando de distanciarse de esta cultura alimenticia nuestra, tan dada a exotismos indígenas Pero, cuando están en otros medios pueden llevarse cualquier cosa a la boca con tal de sentirse parte de: ...¿parte de qué?. De lo que sea. Pero, que sea distinto.
Evidentemente el caso de Mario, no es exactamente lo mismo, ni es similar el nivel. Por supuesto. Sin embargo, no se puede negar que algo de peruanos y peruanazos nos queda en cualquier ámbito o esfera cultural.
Finalmente, fíjense lo que dice este grande entre los grandes que una y otra vez a recusado y ninguneado a quienes el ha denominado telúricos: "Recorrer el bosque encantado de Oma es una aventura cultural y espiritual a la vez que artística, un retorno inquietante a los orígenes de la civilización y una exploración de esa vida primaria que también alienta en nosotros...".
En fin, lo importante es que la buena literatura siga vigente.
11 de febrero de 2008
Carnavales en Lima: Extirpación de Tradiciones
Hace algo más de una semana las autoridades en Perú, específicamente del Ministerio del Interior, llevaron a cabo una de las medidas más atinadas de la actual gestión. En Lima, como saben quienes viven en esta ciudad bastante desorganizada y con poco aspecto de gran ciudad, se suele vivir los días de carnavales con una exacerbada mezcla de violencia y goce colectivo. Un culto del sadismo celebratorio del valdazo de agua insalubre y el globazo traicionero. En toda la ciudad, especialmente en los barrios populares, pero no solo en dichos barrios. Más de una vez, yo mismo he sido víctima de una furibunda salpicada mientras viajaba en una coaster, por el distrito de San Borja.
Es una práctica, una tradición, pero una malsana tradición. No se recusa el juego en sí mismo, por lo demás, bastante oportuno en el mes más cálido del año, sino el acto invasivo de la libertad personal y la agresión expresa que se le inflige a tantos ciudadanos que sin desearlo, pasan manu militare, a formar parte de los mojados, embarrados, ensuciados, a menudo asaltados y, en el caso de las jóvenes, agredidas y ultrajadas.
No, no se recusa la tradición en sí misma. Lo que se deplora es la barbarie intrínseca con que se la vive en esta ciudad. A propósito de la noción de tradición, se escucharon a algunos congresistas y políticos, tratando de disminuir la gravedad y molestia que ya venía provocando en los últimos años esta ordalía ya instituida en los meses de verano en Lima. Trataban de minimizar la peligrosidad de estas prácticas, escudándose en la defensa y justificación de lo que ellos denominaban “tradición”.
¿Tradición?, puede ser. Talvez. Pero, si así fuera, hay que extirparla sin temores ni contemplaciones. Ningún argumento de tradición o tradicionalismo puede sostenerse si de por medio está la dignidad, la seguridad y el orden social.
En fin, lo cierto es que las autoridades con el apoyo de los medios masivos de comunicación se encargaron de advertir que el primer domingo de febrero estarían vigilando y preservando el orden en prevención de cualquier acto vandálico de esta naturaleza.
Bueno pues, en los días pasados me enteré que ese primer domingo hubo más de doscientos detenidos entre menores de edad y adultos. Los resultados se notaron ayer. Como cosa rara, pocas veces experimentada en Lima, se podía transitar en auto o en transporte público, sin recibir el destructivo globo de agua o la ráfaga de agua sucia.
La verdad es que pocas veces el suscrito suelta loas a las medidas o políticas implementadas desde el estado. Pero, la verdad es que en esta ocasión, han respondido con puntería y pertinencia. Solo cabe esperar que el control se mantenga con éxito durante toda la temporada de verano.
Así es Lima. Si tus tradiciones joden y apestan hay que extraerlas de cuajo y sin culpas. Hasta que aprendas a ser una ciudad que se considere como tal, hay que tratarte así. Con poco respeto por tus tradiciones insalubres y con mano inteligentemente dura.
Es una práctica, una tradición, pero una malsana tradición. No se recusa el juego en sí mismo, por lo demás, bastante oportuno en el mes más cálido del año, sino el acto invasivo de la libertad personal y la agresión expresa que se le inflige a tantos ciudadanos que sin desearlo, pasan manu militare, a formar parte de los mojados, embarrados, ensuciados, a menudo asaltados y, en el caso de las jóvenes, agredidas y ultrajadas.
No, no se recusa la tradición en sí misma. Lo que se deplora es la barbarie intrínseca con que se la vive en esta ciudad. A propósito de la noción de tradición, se escucharon a algunos congresistas y políticos, tratando de disminuir la gravedad y molestia que ya venía provocando en los últimos años esta ordalía ya instituida en los meses de verano en Lima. Trataban de minimizar la peligrosidad de estas prácticas, escudándose en la defensa y justificación de lo que ellos denominaban “tradición”.
¿Tradición?, puede ser. Talvez. Pero, si así fuera, hay que extirparla sin temores ni contemplaciones. Ningún argumento de tradición o tradicionalismo puede sostenerse si de por medio está la dignidad, la seguridad y el orden social.
En fin, lo cierto es que las autoridades con el apoyo de los medios masivos de comunicación se encargaron de advertir que el primer domingo de febrero estarían vigilando y preservando el orden en prevención de cualquier acto vandálico de esta naturaleza.
Bueno pues, en los días pasados me enteré que ese primer domingo hubo más de doscientos detenidos entre menores de edad y adultos. Los resultados se notaron ayer. Como cosa rara, pocas veces experimentada en Lima, se podía transitar en auto o en transporte público, sin recibir el destructivo globo de agua o la ráfaga de agua sucia.
La verdad es que pocas veces el suscrito suelta loas a las medidas o políticas implementadas desde el estado. Pero, la verdad es que en esta ocasión, han respondido con puntería y pertinencia. Solo cabe esperar que el control se mantenga con éxito durante toda la temporada de verano.
Así es Lima. Si tus tradiciones joden y apestan hay que extraerlas de cuajo y sin culpas. Hasta que aprendas a ser una ciudad que se considere como tal, hay que tratarte así. Con poco respeto por tus tradiciones insalubres y con mano inteligentemente dura.
5 de febrero de 2008
Accesibilidad en la Web:Una Necesidad Múltiple
La noción de accesibilidad o diseño accesible en la Web, fue en el inicio, un requerimiento, una exigencia de grupos o minorías específicas como son las personas con discapacidad. El Consorcio WWW, cuyo origen mismo fue la interoperatividad entre sistemas y la estandarización de plataformas, acogió de inmediato las necesidades de adoptar el concepto de “Diseño Universal” en el desarrollo de la Web.
Sin embargo, resulta curioso y hasta paradójico, que un segmento de evolución de las propias TIC, se sumen, en la actualidad, al sector que demanda un diseño accesible en los contenidos de la Web.
La irrupción de la conectividad inalámbrica y la actual revolución de los dispositivos móviles, forman parte del factor que empujará a la Web a hacerse más amigable, más accesible para la navegación y el acceso a contenidos. La paradoja es que los usuarios de dispositivos móviles, que en definitiva son el sector más a la punta de la ola tecnológica, experimentan los mismos problemas de accesibilidad que los usuarios con discapacidad en ordenadores de escritorio.
Se está produciendo una confluencia de intereses a partir de una coincidencia de necesidades entre uno de los sectores más avanzados de consumidores de las tecnologías de la información y uno de los más rezagados.
Fenómenos de esta índole pueden y deben complementar la configuración que deberá ir adoptando los nuevos desarrollos de la Web.
Sin embargo, resulta curioso y hasta paradójico, que un segmento de evolución de las propias TIC, se sumen, en la actualidad, al sector que demanda un diseño accesible en los contenidos de la Web.
La irrupción de la conectividad inalámbrica y la actual revolución de los dispositivos móviles, forman parte del factor que empujará a la Web a hacerse más amigable, más accesible para la navegación y el acceso a contenidos. La paradoja es que los usuarios de dispositivos móviles, que en definitiva son el sector más a la punta de la ola tecnológica, experimentan los mismos problemas de accesibilidad que los usuarios con discapacidad en ordenadores de escritorio.
Se está produciendo una confluencia de intereses a partir de una coincidencia de necesidades entre uno de los sectores más avanzados de consumidores de las tecnologías de la información y uno de los más rezagados.
Fenómenos de esta índole pueden y deben complementar la configuración que deberá ir adoptando los nuevos desarrollos de la Web.
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