28 de junio de 2009

La Ausencia de Honestidad

Pilar Raola en Tel Aviv.
En algunos medios de la web, donde se ha comentado la premiación que le ha sido entregado a la articulista catalana Pilar Raola en Tel Aviv se percibe una creciente desconexión de los pálpitos proisraelíes respecto de la percepción mayoritaria del mundo frente al papel que despliega Israel en su conflicto con Palestina.
A menudo es inevitable ocuparse de algunos temas, aún cuando dicho tema constituya un debate sin visos de concenso. En realidad, no conozco otras virtudes o atributos de Pilar Raola, que no sea el de destilar un cierto sionismo más o menos empalagoso y de todas maneras anacrónico. Por eso, no voy a ocuparme tanto de ella, como sí del gesto mostrado por sus agasajantes en Israel.
Al leer los razonamientos de Raola, uno no puede dejar de pensar sobre este gesto de prodigarle homenajes y demás, como si en el caso de Venezuela, del régimen de Chávez me refiero, se reunieran algún sector de culteranos oficiales, y le organizaran grandes recepciones y ceremonias a algún articulista peruano o chileno, prochavista. Un perfecto desconocido, cuya única característica fuera solo hablar y hablar del sueño bolivariano, y del futuro bolivariano. Entonces, saliera la noticia desde Caracas, que se ha recibido a no sé quién, para agradecerle y condecorarle por no sé qué.
más aún, imagino al escritor prochavista en Caracas, diciendo. "por eso y muchas cosas más, les digo ¡ RESISTAN!. Bueno, yo no le encuentro mayor valor a eso. No hay gran mérito en enunciar y reiterar frases voluntaristas y tendenciosas como lo expresado por raola en estos homenajes recibidos en tel Aviv.
Hay dos cosas que me resultan dignas de comentario. Primero, no es rigurosamente cierto, que el holocausto judío, haya sido el más dramático y cuantioso de cuantos genocidios han habido en la historia humana. Irrogarse ese, entre comillas, "honor", es una pretensión deshonesta, o por lo menos ignorante. Enrealidad, para el caso, el de las intolerancias, para los genocidios o exterminios, no importa el tema de las cantidades, por supuesto. Pero, el hecho de subrayarlo tanto, como lo hacen algunos sionistas, evidencia una voluntad poco noble, tan poco noble, como el propio acto o voluntad de exterminio. Aquí, quiero puntualizar que no pretendo disminuir la enorme pesadilla no solo para los propios judíos del holocausto, sino también para todo ser humano conciente, que significó la imperdonable barbarie nazi. Lo que quiero poner en relieve, es la voluntad, la permanente mecesidad por parte de algunos exégetas del holocausto nazi, por establecer jerarquías, rankings, en esto de los genocidios y exterminios en la historia de la humanidad.
Segundo, a esos valores de, cito: "tolerancia, libertad, compromiso y derechos fundamentales", reclamados por Pilar raola, habría que sumarle, o pedirle a raola que le sume, el valor de la "honestidad". Pues, hay que cuidarnos, esto es algo que los defensores de Israel deberían cuidar con especial celo, de idealizar y sublimar a los países. I es que no debe olvidarse, que como las personas, los países, las naciones y los grupos humanos, están siempre lejos de cualquier idea de perfección o excelsitud. Los países, los grupos humanos, comportan también, errores, imperfecciones, a menudo graves defectos. Y, una actitud medianamente lúcida, es partir por reconocer estos aspectos.
por eso, creo que algunos sectores intolerantes de Israel, al igual que ciertos intelectuales de vocación sionista, hacen mal, perjudican a Israel, al pretender barnizar de perfecta e incólume el actual accionar de Israel en el tema del conflicto con Palestina.

15 de junio de 2009

El Friaje y la Solidaridad Insuficiente

Las ironías de lo andino.
El terrible drama que comportan las consecuencias que viene produciendo las bajas temperaturas en el Altiplano peruano, revela algunas inconsistencias acerca de la cultura de esta región tan tradicional en nuestro país.
Cuando uno piensa en los astronómicos derroches de recursos que significan estas fiestas con motivo de adoración a la virgen de la Candelaria, cuando uno piensa en el extraordinario movimiento económico que generan los puneños no solo en la frontera con Bolivia, donde sin duda, las ganancias son abrumadoras, sino, en los otros varios lugares a donde han migrado en sendas epopeyas colonizadores.
Solo baste recordar que la mayoría de los negociantes de la zona franca de Tacna, o los más impetuosos, son puneños llegados de las altiplanicies del collao; o, que los dueños de grandes consorcios comerciales en Lima, son gente venida desde tierras aymaras para constituirse en enérgicos artífices de la vida comercial de la lima actual.
Pero, incluso, cuando uno piensa en lugares exclusivos y nada modestos como la peña "Brisas del Titi Caca", con sus marquesinas y su desfile de artistas ofreciendo lo mejor de su arte para disfrute de la gran cantidad de clientes que visitan este lugar, uno no deja de extrañarse con lo que sucede hoy en Puno. Uno se pregunta, ¡Qué diablos falta para poder conectar tanto flujo de recursos entre estos puneños dentro y fuera de Puno, con los sectores más necesitados de ese mismo Puno. ¿Qué carajo falta?, ¡qé rayos sucede?. ¡No era acaso que estas poblaciones conservan una mística de la colectividad?, ¡dónde está esa cosmovisión basada en la comunidad?. O es que el dinero es más fuerte y potente que cualquier tradición?. ¿Es acaso el dinero más sagrado y telúrico que el sentido de solidaridad?. Y esa fiesta de la Candelaria, no puede servir siquiera para reconducir los espíritus hacia aspectos más urgentes de la vida puneña de hoy?.
Alguien debería poder explicarnos porqué tendríamos que conservar prácticas y pulsiones en estas poblaciones, que luego, no pueden condecirse con su propio futuro.
Es terrible decirlo; pero, mientras más constato que el descuido y la dejadez de este pueblo condena a tantos niños a morirse por el frío, tanto menos apego y afecto voy sintiendo por esas tan gastadas y publicitadas costumbres que nadie sabe qué en efecto celebran.

8 de junio de 2009

La única forma de salvar a General Motors es dándole muerte

Requiem por un sueño americano.

Consignamos aquí el artículo donde Michael Moore ha hecho un llamado para quitarle los tubos y mangueras de respiración artificial a un General Motors moribundo. y de paso, a la cultura del automóvil que tanto ha caracterizado a los gringos.
Adiós, General Motors
Michael Moore
[Foto.]
"La única forma de salvar a General Motors es dándole muerte"Foto Ap
Escribo esto en la mañana del fin de la otrora poderosa General Motors. Al mediodía, el presidente de Estados Unidos lo hará oficial: General Motors, como la conocemos, ha terminado.
Sentado aquí en la ciudad natal de GM, Flint, Michigan, estoy rodeado de amigos y familiares llenos de ansiedad por lo que pasará con ellos y con la ciudad. Cuarenta por ciento de los hogares y negocios de la localidad han sido abandonados. Imagine el lector lo que sería vivir en una ciudad donde casi todas las demás casas estuvieran vacías. ¿Cuál sería su estado de ánimo?
Es una triste ironía que la compañía que inventó la "obsolescencia planeada" -la decisión de construir automóviles que se cayeran en pedazos en unos cuantos años para que el cliente tuviera que comprar otro coche- ahora se haya vuelto obsoleta. Se negó a fabricar los automóviles que el público quería, que tuvieran gran rendimiento de gasolina, que fueran lo más seguros posible y extremadamente cómodos de manejar. Ah, y que no comenzaran a desmoronarse en unos años.
GM se empeñó en combatir las reglamentaciones ambientales y de seguridad. Sus ejecutivos desdeñaban con arrogancia los "inferiores" autos japoneses y alemanes, los cuales llegarían a ser el patrón oro de los compradores de coches. Y estaba empecinada en castigar a su fuerza de trabajo sindicalizada, despidiendo a miles de trabajadores por ninguna otra razón que "mejorar" el estado de resultados a corto plazo de la corporación. De 1980 en adelante, cuando reportaba utilidades sin precedente, trasladó incontables puestos de trabajo a México y otros lugares, con lo que destruyó la vida de decenas de miles de esforzados estadunidenses. La patente estupidez de esta política radicaba en que, al eliminar el ingreso de tantas familias de clase media, ¿quién creían que iba a poder comprar sus automóviles? La historia registrará este yerro en la misma forma en que hoy recuerda a los franceses que construyeron la Línea Maginot o a los romanos que envenenaron inadvertidamente su sistema de agua al incorporar plomo letal a sus tuberías.
Aquí estamos, pues, en el lecho de muerte de General Motors. El cuerpo de la empresa aún no está frío y descubro que me siento rebosante de -me atrevo a decir- júbilo. No es el júbilo de la venganza contra una corporación que arruinó mi ciudad natal, que dejó sin hogar a la gente con la que crecí y le trajo miseria, divorcios, alcoholismo, desamparo, debilidad física y mental y drogadicción. Tampoco, obviamente, me alegra saber que otros 21 mil trabajadores de GM recibirán la noticia de que también ellos se han quedado sin empleo. Pero ustedes y nosotros y el resto de los estadunidenses ¡ahora somos dueños de una empresa automotriz!
Lo sé, lo sé... ¿quién diablos quiere manejar una fábrica de autos? ¿Quién de nosotros quiere que 50 mil millones de dólares de nuestros impuestos se arrojen al agujero de ratas que será este nuevo intento de rescate de GM? Digámoslo con claridad: la única forma de salvar a la empresa es darle muerte.
Sin embargo, salvar nuestra preciosa infraestructura industrial es otra cosa, y debemos darle máxima prioridad. Si dejamos que cierren y desmantelen nuestras plantas, lamentaremos amargamente su desaparición cuando caigamos en cuenta de que esas fábricas podrían haber construido los sistemas de energía alternativa que necesitamos con desesperación. Y cuando reparemos en que la mejor forma de transportarnos es con ferrovías ligeras, trenes balas y autobuses más limpios, ¿cómo podremos construirlos si permitimos que desaparezca nuestra capacidad industrial y su fuerza de trabajo capacitada?
Así pues, ahora que el gobierno federal y el tribunal de quiebras "reorganizan" a General Motors, he aquí el plan que pido al presidente Barack Obama que ponga en práctica para bien de los trabajadores, de las comunidades de GM y de la nación en su conjunto. Hace 20 años, cuando hice Roger & Me, traté de advertir a la gente sobre lo que le esperaba a General Motors. Si la estructura del poder y la tecnocracia hubiera escuchado, tal vez mucho de esto se habría podido evitar. Con base en mi trayectoria, solicito que se preste honrada y sincera consideración a las sugerencias siguientes:
1. Así como hizo el presidente Roosevelt después del ataque a Pearl Harbor, Obama debe decir a la nación que estamos en guerra y que debemos convertir de inmediato nuestras fábricas de automóviles en instalaciones que construyan vehículos de transporte en masa y dispositivos de energía alternativa. En 1942, en Flint, en cuestión de meses GM detuvo toda la producción de autos y de inmediato usó las líneas de producción para construir aviones, tanques y ametralladoras. La conversión se realizó en un abrir y cerrar de ojos. Todo el mundo participó. Los fascistas fueron derrotados.
Ahora estamos en una guerra diferente, la que hemos emprendido contra el ecosistema, guiados por nuestros líderes. Esta guerra tiene dos frentes. Uno tiene su cuartel general en Detroit. Los productos construidos en las fábricas de GM, Ford y Chrysler son algunas de las mayores armas de destrucción en masa, causantes del calentamiento global y del derretimiento de nuestros casquetes polares. Puede que esos objetos que llamamos "carros" sean divertidos de manejar, pero son como un millón de dagas en el corazón de la madre naturaleza. Continuar construyéndolos sólo conducirá a la ruina de nuestra especie y de gran parte del planeta.
El otro frente en esta guerra ha sido abierto por las compañías petroleras contra ustedes y yo. Están dedicadas a esquilmarnos todo lo que pueden, y han sido irrefrenables vendedoras de la finita cantidad de petróleo que se ubica bajo la superficie de la tierra. Saben que la están chupando hasta dejarla seca. Y como los magnates madereros de principios del siglo XX, a quienes les importaban un cacahuate las generaciones futuras y arrasaban con cuanto bosque cayera en sus manos, estos barones del petróleo no dirán al público lo que saben que es verdad: que queda sólo crudo utilizable para unas cuantas décadas más en el planeta. Y conforme los días finales del petróleo se acercan, prepárense para ver a algunas personas muy desesperadas, dispuestas a matar o morir por un litro de gasolina.
El presidente Obama, ahora que ha asumido el control de GM, necesita convertir de inmediato las fábricas a los nuevos usos necesarios.
2. No pongan otros 30 mil millones de dólares en las arcas de GM para fabricar automóviles. Usen ese dinero para mantener empleada a la actual fuerza de trabajo -y a la mayoría de los que han sido despedidos- para que pueda construir los nuevos modos de transporte del siglo XXI. Que el trabajo de conversión empiece ahora mismo.
3. Anuncien que en los próximos cinco años tendremos trenes balas cruzando el país. Japón celebra este año el aniversario 45 de su primer tren bala; ahora tiene docenas. Velocidad promedio: 265 kilómetros por hora. Tiempo de demora promedio: 30 segundos. Ellos llevan ya casi cinco décadas con esos trenes de alta velocidad... ¡y nosotros no tenemos uno solo! Es criminal que ya exista la tecnología para ir de Nueva York a Los Àngeles en 17 horas, y que no la hayamos usado. Contratemos a los desempleados para que construyan las nuevas vías de alta velocidad por todo el país. De Chicago a Detroit en menos de dos horas. De Miami a Washington en menos de siete. De Denver a Dallas en cinco y media. Se puede hacer, y hacerse ya.
4. Emprendan un programa para poner líneas de tren ligero masivo en todas nuestras ciudades grandes y medianas. Construyan esos trenes en las fábricas de GM. Y contraten pobladores locales en todas partes para instalar y operar este sistema.
5. Para los habitantes de zonas rurales que no sean atendidos por los trenes, que las plantas de GM produzcan autobuses limpios y eficientes en el uso de energía.
6. Por el momento, que algunas fábricas construyan vehículos híbridos o eléctricos (y baterías). Llevará algunos años que la gente se acostumbre a las nuevas formas de transporte, así que si vamos a tener automóviles, que sean más amables. Podemos construirlos el mes próximo (no le crean a quien les diga que llevaría años reacondicionar esas fábricas: no es cierto).
7. Transformen algunas de las fábricas vacías de GM en instalaciones que construyan molinos de viento, paneles solares y otros medios de energía alternativa. Ahora mismo necesitamos decenas de millones de paneles. Y existe una fuerza de trabajo capacitada y dispuesta que puede construirlos.
8. Concedan incentivos fiscales a quienes se transporten en automóvil híbrido o en autobús o tren. También, créditos para quienes conviertan su hogar a energía alternativa.
9. Para contribuir a sufragar esto, impongan un gravamen de dos dólares por cada litro de gasolina. Esto impulsará a las personas a cambiar hacia autos ahorradores de energía o a utilizar las nuevas líneas de tren que las antiguas empresas automotrices han construido para ellas.
Bueno, es un principio. Por favor, por favor, no salven a GM para que una versión más pequeña de ella no haga otra cosa que construir Chevys o Cadillacs. Eso no es solución a largo plazo. No tiren dinero bueno en una compañía cuyo tubo de escape funciona mal y llena el auto de un olor extraño. Este año se cumple un siglo de que los fundadores de General Motors convencieron al mundo de renunciar a sus caballos, sus sillas y sus carruajes para probar un nuevo modo de transporte. Ahora es tiempo de que digamos adiós al motor de combustión interna. Parece habernos servido bien durante largo rato. Disfrutamos los restaurantes de servicio en el auto. Nos divertimos en el asiento delantero y también en el trasero. Vimos películas en grandes pantallas al aire libre, fuimos a las carreras en pistas de todo el país, y echamos nuestra primera ojeada al Pacífico desde la ventanilla por la autopista costera. Y ahora, ya acabó. Es un nuevo día y un nuevo siglo. El presidente -y el sindicato de trabajadores automotrices- deben aprovechar el momento y crear una gran jarra de limonada con este limón* tan amargo y triste.
Ayer, la última persona sobreviviente del desastre del Titanic pasó a mejor vida. Escapó a una muerte segura esa noche y vivió otros 97 años. Del mismo modo, podemos sobrevivir a nuestro Titanic en todos los Flints, Michigan, de este país. Sesenta por ciento de GM es nuestro. Creo que podemos darle un mejor empleo.
* En lenguaje informal, los estadunidenses llaman lemon a cualquier objeto inservible, por ejemplo un automóvil .

13 de mayo de 2009

PROTESTA INDÍGENA AMAZÓNICA

Palabras de un ciudadano del Siglo XXI.
Consignamos aquí un encendido pero justificado artículo de nuestro amigo Eduardo León Zamora sobre lo que está sucediendo con los pueblos indígenas de nuestra Amazonía.


PROTESTA INDÍGENA AMAZÓNICA:
UNA LECCIÓN DE CIUDADANÍA
Foto: Diario La República
Los pueblos indígenas de la amazonía están en pie de lucha nuevamente. No se trata de un berrinche selvático sin sentido ni un levantamiento subversivo que pone en riesgo el orden constitucional, como se nos pretende hacer creer. Se trata de un genuino movimiento democrático de ciudadanas y ciudadanos cuyo proceso de empoderamiento comienza a rendir frutos.
En efecto, a lo largo de décadas de procesos de organización, de educación, de participación y construcción del movimiento indígena y de interacción con el mundo no-indígena; los pueblos amazónicos, premunidos de sus derechos más sentidos, levantan sus voces y se enfrentan a un modelo económico irracional de depredación de la amazonía auspiciado por el Estado que pone en riesgo su supervivencia, no solamente cultural, sino física.
No se trata de un movimiento que niega el progreso y el desarrollo. Por el contrario, es un movimiento que afirma la necesidad de desarrollo, de un progreso que los beneficie y no solamente llene las arcas de empresas extranjeras o nacionales, da lo mismo; pintando de azul los indicadores macroeconómico y de rojo, los sociales.
Nos encontramos frente a un proceso democrático de lucha legítima y legal que nace de la concertación de muchos pueblos de la amazonía convocados por la clara amenaza contra sus territorios ancestrales, los pequeñísimos territorios que el Estado peruano, a su juicio, les asignó como comunidades nativas y que están lejos de corresponder a sus posesiones históricas y a sus necesidades actuales de supervivencia. Y aún así, el gobierno aprista pretende enajenarles lo que les queda.
No cabe duda que se trata de una acción autónoma, de madurez y coraje. Los indígenas de este país se ponen de pie y pretenden dialogar de igual a igual con un Estado que no los representa ni los quiere. Vemos, después de largo tiempo, a ciudadanos y ciudadanas que se acercan al Estado para que cumpla con promover, defender y proteger sus derechos; aquellos derechos que se comprometió a respetar en el Convenio 169 de la OIT.
Los pueblos indígenas de la amazonía han comprendido, y nos educan así a los demás miembros de la sociedad peruana, que ha llegado el momento de ponerle un alto a este gobierno mercader que arrasa no sólo con nuestros derechos; sino con nuestras oportunidades de un desarrollo sustentable y participativo; hipotecando nuestro futuro por un efímero crecimiento económico.
De esta manera, los pueblos indígenas no están defendiendo únicamente su bienestar propio; sino el nuestro, el de todos los peruanos y peruanas. La destrucción de la Amazonía no representa el final de las culturas originarias amazónicas; sino el ocaso de la humanidad; el ingreso a un camino sin retorno posible.
El desarrollo, según el evangelio alanista del siglo XIX, es ese espejismo de bonanza macroeconómica del que sólo usufructúan él, las transnacionales, los ricos y los corruptos. Los pueblos amazónicos no conocen de los beneficios de tanta riqueza.
García y compañía pretenden hacernos creer que el descubrimiento y explotación de reservas de gas y petróleo; de uranio y oro y la implantación de latifundios en la amazonía traerán el progreso a las comunidades pobres de la selva. Pero ese discurso sólo lo creen quienes desconocen la realidad de la selva peruana.
Los pueblos indígenas ya no creen más en esa leyenda del progreso. Han sufrido y sufren las consecuencias de las aventuras capitalistas en la selva. Ellos están muy bien informados sobre las terribles condiciones de vida de sus hermanos achuar del río Corrientes, donde después de 35 años de explotación petrolera, el "progreso" sólo les ha traído muerte, enfermedades, contaminación y destrucción de su ecosistema. ¿Qué progreso puede generar tamaño impacto?
También conocen muy bien cómo extensas zonas de Madre de Dios van quedado como territorio lunar por efectos de la actividad de extracción de oro. Y ya han experimentado cómo los "pequeños accidentes" de Camisea han causado enormes problemas de contaminación en los ríos Urubamba y Ucayali afectando la pesca y la salubridad del agua que consumen.
Esta actitud ciudadana de defensa de la vida, la tierra y la salud es lo que encrespa a nuestro Estado troglodita y su particular gobierno antiperuano. A la soberana vanidad de García que se arroga la capacidad de llevar a nuestro país por sobre la ola de la crisis internacional, le resulta inadmisible que los awajún, los shipibo, los huitoto, los asháninka o cualquier otro de los cuarenta y pico pueblos de nuestra amazonía le digan NO a sus políticas depredadoras del ambiente, a su opción entreguista con respecto a nuestros recursos naturales, a la contaminación criminal, al entreguismo que llaman inversiones.
No nos sorprende que, por ello, el Estado, reaccione como una metrópoli colonial del siglo XVII ante un levantamiento indígena: a pólvora y fuego. ¡Qué poco ha cambiado nuestro país en cinco siglos de relación entre Estado y pueblos indígenas!
Lo que sí ha cambiado es la forma de encarar las cosas desde la orilla de los pueblos indígenas. Hoy, los pueblos indígenas amazónicos se ponen de pie como ciudadanos, como sujetos de derecho. Ya no hay espejitos, ni bolitas de vidrio, ni herramientas de hierro, ni biblias para engañarlos. La única respuesta que esperan es una: RESPETO A SUS DERECHOS.
Los pueblos indígenas han enfrentado durante siglos la arremetida a costa de sus vidas. Ellos han experimentado en carne propia el peor genocidio de nuestra historia republicana; aquel producido por la explotación del caucho. Y a pesar de que la historia oficial ha tratado de sepultar este hecho; la memoria colectiva de los pueblos se ha empecinado en hacer recordar la verdad. Y estar alerta a una nueva hecatombe.
Los indígenas no son como cree Giampietri y afines, indiecitos ignorantes que reclaman llevados por la manipulación, ideologías extrañas o desinformación. Son para su terror, pueblos organizados, sabios y modernos. Su carácter ancestral no los convierte en piezas de museo o títeres del turismo, que es donde y cómo quisieran verlos nuestros gobernantes. Son gente que mira y cree en el futuro, un futuro con dignidad y prosperidad.
Las organizaciones indígenas están muy bien informadas sobre la riqueza y la vulnerabilidad de nuestra amazonía, sobre las consecuencias de la destrucción del bosque por la tala indiscriminada, sobre los efectos del cambio climático, sobre el desarrollo sustentable, sobre sus derechos, sobre la política y sobre los modelos económicos actuales.
Y esa es la fortaleza que teme nuestro Estado colonial, racista y belicista (contra sus ciudadanos). Por eso, declara en emergencia las zonas indígenas que han emprendido su lucha ciudadana. Hay que silenciar al indio alzado. No hay que dejar que se extienda su lección de ciudadanía. La Mesa de Diálogo cayó porque no es posible hablar y escuchar cuando uno sólo cree tener la razón y el poder.
Los ciudadanos y las ciudadanas democráticos no podemos permanecer callados e indiferentes ante la amenaza autoritaria de nuestro Estado contra el movimiento indígena amazónico. Hagamos notar el esfuerzo de nuestros hermanos y hermanas de la amazonía por hacernos abrir los ojos; para que tomemos conciencia de lo que significa la depredación del mayor territorio de la tierra donde se centran aún las esperanzas por un futuro posible. Hablemos, escribamos, gritemos, movilicémonos por los derechos de nuestros compatriotas indígenas; por la celebración de la democracia con la que nos instruyen los pueblos indígenas; por el poder ciudadano frente al autoritarismo y entreguismo del APRA.
Eduardo León Zamora
Ciudadano
Enviado por correo electrónico el 11 de mayo de 2009

7 de mayo de 2009

De peruanadas y de escritores

Thais, para quienes no son de su grupillo
En una reciente nota, la periodista argentina Mariana Enriquez, ofrece una documentada reseña del escritor peruano Oswaldo Reinoso. Toma diversas perspectivas y emite las suyas propias, para graficarnos la valía literaria del escritor arequipeño.
Sin embargo, la vieja manía del peruano de bajarse al otro peruano, que Iván Thais, tanto le propina a quienes no son parte de su circulillo, se despliega una vez más en su conocido Blog. Thais no puede dejar de resaltar el título: "Marxista Rabioso", con que la Enriquez titula su nota. Lo que Thais no dice, es que dicho título es una alusión provocadora, que la articulista toma de una maledicente opinión de un José Miguel Oviedo paranoico le achacara a Reinoso, allá por los sesentas.
Thais, el popular "mira como queda mi mirada en la foto", no tolera, no alcanza a soportar que intelectuales peruanos en las antípodas de sus concepciones vitales, logren trascender a este barrio literario, como el peruano. No quisiera siquiera imaginar lo que podría provocar Reinoso, si por cosas de los Hados, Reinoso lograra hacerse con algún premio. Borges no lo quiera, Thais podría lanzarse desde el puente Trujillo al río Rimac, o lo que queda de él, o, talvez se embuta de barbitúricos para aliviar ese terrible dolor en las entrañas, que significaría que alguien de Narración, llegara antes que él, a la fiesta de las letras universales. Toco madera pòr si acaso. Me refiero al buen Iván.

24 de abril de 2009

El Neomariateguismo Ortográfico

Lo que supo Aldo Mariátegui.
Ayer, justo en el día del idioma, el inefable Aldo Mariátegui publicó en su diario, un dicterio bajo la forma de reportaje, donde se utilizaba tendenciosamente las limitaciones gramaticales y ortográficas de la congresista cuzqueña Hilaria Supa. En un especie de arranque de Catón lingüístico, este matón de clínica se permitió segregar una serie de argumentos contra el derecho de los peruanos mal educados, a acceder al cargo de congrresista.
Algunos, como Gustavo Faverón, en respuesta al despropósito de Mariátegui, ensayaron una respuesta desde el terreno lexicográfico. Para nosotros, lo relevante del caso Mariátegui, pues, de acuerdo con el tipo de razonamientos que suele infligir a sus lectores, ya va configurándose en un caso, está en lo siniestro de la intencionalidad que comporta el desaguisado. Al margen de la necesidad o irrrelevancia de cuestionarle las cualidades académicas a esta líder regional, el problema, según creemos, estriba en que gente como Mariátegui, tiene una exigencia selectiva y tendenciosa. Vale decir, se detiene en detalles, por muy irrelevantes que sean, pero que buscan debilitar a opositores o contendores políticos. Quiero decir. A ver, en realidad a Aldo Mariátegui, ¿de veras le interesa la corrección lingüística o filológica en los cuadernos de notas de los congresistas?. O, ¿sinceramente a Mariátegui le inquieta las dotes académicas de los funcionarios públicos?, o, digamos, le interesa, perturba sus sueños constatar la performance y la integridad de los funcionarios públicos?.
A todas luces, parece que no. En realidad, gente como Mariátegui, estará dispuessto a perdonarle todo cuanto sea posible a quien trabaje, empuje y moje en favor de suss espectativas ideológicas. Hoy, se detiene en un tema gramatical y lingüístico; mañana será un tema religioso y metafísico: luego, una cuestión atómica o cuántica. Todo lo que sea, por conservar, defender, e imponer sus posiciones políticas y económicas. Exactamente como la bipolar de Marta Hildebrandth no encontraba nada recusable en el estilo gramatical de Fujimori, o, como Fernando de Trasegnis, defendía los indefendibles mamarrachos jurídicos del fujimorato, en el plano internacional.
La cuestión, en fin de cuentas, es que Mariátegui, jamás se detendrá a revisar las calidades morales de Verónica Zavala quién metió el dinero del Fonafe, en un banco extranjero, justo antes de que quebrara y se perdiera definitivamente dicho dinero. O, jamás se detendrá a indagar como se debe, los itinerarios que siguen esos interesantes cargamentos de acetona que desembarcan en el Callao, y luego terminan en el VRAE, donde se convierte la hoja de coca en cocaína. Sobre esas cosas, este representante del fundamentalismo neoliberal, jamás se ocupará siquiera, para simular que se trata de periodismo.
A todo esto, sería interesante saber que diría o, por lo menos, que pensaría el Dr. León Tratemberg sobre este ejemplo de intolerancia y majadería culturosa, en el diario donde actualmente escribe.

El Neomariateguismo Ortográfico

Lo que supo y sabe Aldo Mariátegui.
Ayer, justo en el día del idioma, el inefable Aldo Mariátegui publicó en su diario, un dicterio bajo la forma de reportaje, donde se utilizaba tendenciosamente las limitaciones gramaticales y ortográficas de la congresista cuzqueña Hilaria Supa. En un especie de arranque de Catón lingüístico, este matón de clínica se permitió segregar una serie de argumentos contra el derecho de los peruanos mal educados, a acceder al cargo de congrresista.
Algunos, como Gustavo Faverón, en respuesta al despropósito de Mariátegui, ensayaron una respuesta desde el terreno lexicográfico. Para nosotros, lo relevante del caso Mariátegui, pues, de acuerdo con el tipo de razonamientos que suele infligir a sus lectores, ya va configurándose en un caso, está en lo siniestro de la intencionalidad que comporta el desaguisado. Al margen de la necesidad o irrrelevancia de cuestionarle las cualidades académicas a esta líder regional, el problema, según creemos, estriba en que gente como Mariátegui, tiene una exigencia selectiva y tendenciosa. Vale decir, se detiene en detalles, por muy irrelevantes que sean, pero que buscan debilitar a opositores o contendores políticos. Quiero decir. A ver, en realidad a Aldo Mariátegui, ¿de veras le interesa la corrección lingüística o filológica en los cuadernos de notas de los congresistas?. O, ¿sinceramente a Mariátegui le inquieta las dotes académicas de los funcionarios públicos?, o, digamos, le interesa, perturba sus sueños constatar la performance y la integridad de los funcionarios públicos?.
A todas luces, parece que no. En realidad, gente como Mariátegui, estará dispuessto a perdonarle todo cuanto sea posible a quien trabaje, empuje y moje en favor de suss espectativas ideológicas. Hoy, se detiene en un tema gramatical y lingüístico; mañana será un tema religioso y metafísico: luego, una cuestión atómica o cuántica. Todo lo que sea, por conservar, defender, e imponer sus posiciones políticas y económicas. Exactamente como la bipolar de Marta Hildebrandth no encontraba nada recusable en el estilo gramatical de Fujimori, o, como Fernando de Trasegnis, defendía los indefendibles mamarrachos jurídicos del fujimorato, en el plano internacional.
La cuestión, en fin de cuentas, es que Mariátegui, jamás se detendrá a revisar las calidades morales de Verónica Zavala quién metió el dinero del Fonafe, en un banco extranjero, justo antes de que quebrara y se perdiera definitivamente dicho dinero. O, jamás se detendrá a indagar como se debe, los itinerarios que siguen esos interesantes cargamentos de acetona que desembarcan en el Callao, y luego terminan en el VRAE, donde se convierte la hoja de coca en cocaína. Sobre esas cosas, este representante del fundamentalismo neoliberal, jamás se ocupará siquiera, para simular que se trata de periodismo.
A todo esto, sería interesante saber que diría o, por lo menos, que pensaría el Dr. León Tratemberg sobre este ejemplo de intolerancia y majadería culturosa, en el diario donde actualmente escribe.

13 de abril de 2009

Kuczinsky sobre Stiglitz

La Ética del Especialista.
En un reciente artículo de mi amigo Eduardo León Zamora, nos grafica la insolencia y la poca elegancia que puede adoptar un tipo tan atildado como el economista peruano Pedro Pablo Kuczinsky. La gracia y el folcklore con que Kuczinsky trató de ningunear las calidades del Nóbel de economía, resulta casi como si un cantorsuelo de barrio, un guitarrista de esquina, quisiera ningunear a Lennon o a Cat Steves.
Eduardo nos grafica así parte del tenor de la entrevista, del siguiente modo:
Althaus: Eso lo dice Stiglitz, que es premio Nobel de economía.
Kuczinky: Bueno, pues, pero Stiglitz ganó el premio Nobel por un tema muy específico sobre la información imperfecta del Mercado (sonriendo socarronamente).
Althaus: (sonriendo) Ah sí, claro.
Es curioso como estos anglófilos como Kuczinsky y otros como Toledo, estarían dispuestos a citar bibliográficamente a George Bush, sin embargo, a la hora de opinar sobre la crisis mundial, sin mayores remilgos, mostrarán la mezquindad del peruanazo que en fin de cuentas son.
Hay que recordar lo que el propio Vargas Llosa nos recuerda en su libro El Pez en el Agua, como es que este economista, este Kuczinsky nuestro de cada día, en un almuerzo con alguno de los presidentes del Brasil en los ochentas, se ofrecía, se vendía como pescado frezco, se votaba como agua sucia. O sea, com fuerza.
Creo que lo que está detrás de estas performances e imposturas, no es sinó el fundamentalismo, -el irracionalismo le llamaría yo- de los neoliberales. Neoliberales que al igual que los mercantilistas de todo el siglo XX, nunca han tenido capacidad de producción o creatividad. Solo han mostrado una voracidad por el estado. Basta ver de qué ha vivido Kuczinsky en todos estos años. No hay que olvidarlo. Él y sus socios, han vivido de la época dorada de las privatizaciones en Latinoamérica. Vale decir, de vender barato y por carretadas, todo lo que los débiles estados sudamericanos pudieron construir a lo largo de su reciente historia republicana. eso fue. Malvender y malbaratear bancos, empresas, fábricas, todas públicas.
Este género de especialistas son los que pueden segregar la insolencia de ningunear a economistas como Stiglitz. Ha, mi Perú. No hay duda que Kuczinsky, por más anglo que quisiera sonar o parecer él, no deja de ser un peruanazo en el peor de los sentidos, por supuesto.

8 de abril de 2009

25 Años

Las Imprevisibilidades del Perú.
Ayer condenaron a veinticinco años al ex dictador, y ahora comprobado violador de derechos humanos, Alberto Kenya Fujimori. Creemos que la contundencia que se percibió en el resumen de la sentencia, debería bastar para asumir su veredicto. En realidad no debiera llamarnos la atención la reacción que ha generado esta inisualmente lúcida sentencia expedida por el juez San Martín y los otros magistrados. El fujimorismo, en este caso, como los otros extremismos que solemos conocer en el país, no estarán dispuestos a aceptar el epílogo de este proceso, al punto de sostener con el mismo cinismo del ex dictador, que dicha sentencia es una victoria para Sendero Luminoso.
Lo que sí nos llama la atención, y con una especial inquietud, es el cambio en el ánimo que puede generar un resultado como el conocido ayer. Para nosotros, ecépticos impenitentes, nos ha sacudido un tanto, aquella férrea creencia de que este sistema no es defendible per ce. Será lo alucinada que suele ser nuestra realidad, o lo retorcido que a menudo se ofrece el destino, que ahora nos ha puesto en la tecitura de renacer una vieja fe en el futuro de este país tan trágico como lúdico.
El primer ex mandatario llevado al banquillo de los acusados, y sentenciado como el criminal que es. Son estas cosas raras que ocurren en estas tierras. Uno piensa en el jefe senderista, Abimael Gusmán, que se asumía sin imposturas ni disfuerzos, como la cuarta espada de la revolución mundial, o en Ezequiel Ataucusi, que se pretendía como el ungido por el supremo, o en Chocano, percibiéndose a sí mismo como la voz más excelsa de la poesía del nuevo mundo, etc. Lo raro de todo esto, es que sucede en un país, una cultura como la nuestra, marcada por una excepcional baja autoestima. Leer las anécdotas de los peruanos en París, consignados por Ribeyro en su Diario personal: 'La Tentación del Fracaso'.
En todo caso, vaya nuestro reconocimiento a la labor desplegada por el juez César San Martín, y sus colegas.
P.S. Alan, dinos, ¿podemos empezar a creer en este país?. Qué dices. ¿Te animas?.

6 de abril de 2009

Antes de la Sentencia

Las Pruebas en el Proceso.
El último viernes, día final para la exposición de motivos del procesado Alberto Fujimori se anunció que mañana martes siete de abril, se dictará la sentencia en el proceso que se le sigue por los casos de Barrios Altos y la Cantuta.
Alguno de los argumentos que se han utilizado en la defensa del procesado, es que luego de todo el proceso, no existe o no se ha podido aportar pruebas concretas e irrefutables sobre la responsabilidad de esas dos matanzas. No existen pruebas, y por lo tanto no hay culpa, parece ser la monserga que blanden los defensores del fujimorismo. No hay documentos, no hay videos, no hay testimonios incriminatorios que prueben la responsabilidad de Fujimori en la acción de los comandos que actuaron en aquellas dos masacres.
Evidentemente, para quien haya estado atento y haya seguido la política antisubversiva del gobierno de Fujimori, no puede admitir sin indignación, esta argumentación cínica y torcida. La ausencia de pruebas no es ni puede ser el elemento para tomar una desición sobre la responsabilidad de Fujimori. Es obvio que parte inherente de una estrategia de "Guerra de baja intensidad", suponía no solo la implementación de operaciones extrajudiciales y extraconstitucionales, sinó que además, supone también la conducción de tal estrategia, sin la mediación de documentación formal u oficial. Quiero decir, que el esquema de procesamiento mediante pruebas documentales, no corresponden ni son compatibles para casos como el de Fujimori.
Parece ser, más bien, que el esquema requiere ser otro. Un esquema, tal como lo está formulando la parte acusadora, en el que se consideren los indicios y datos en conjunto para esbozar una perspectiva o una dirección específica.
La tesis de la autoría mediata, por el cual se establece la vinculación entre las decisiones generales del jefe o comando en jefe de las FFAA y las acciones concretas y puntuales que realizaron determinados grupos al interior de esas FFAa, es creo, el mejor enfoque que se puede formular para establecer la responsabilidad de Fujimori.
Independientemente de la sentencia que mañana conoceremos, queda claro que la idea de que no hay pruebas, debe dejar de ser el elemento central al enjuiciar a criminales violadores de los derechos humanos. Finalmente, hay dos cosas que deberían quedar medianamente claras. Primero, que todos estos aspirantes a mandatarios que a menudo aparecen inesperadamente y que ya tenemos hoy sonando en diversos medios, deben saber que la presidencia no da inmunidad ni impunidad contra los excesos y crímenes. Y, en segundo lugar, que mientras nuestra ciudadanía siga queriendo ver en sus mandatarios a mesías o salvadores, por más desesperantes que sean las crisis, siempre se correrá el riesgo de crear o engendrar a verdaderos monstruos de la civilización.