CORREO.
En su columna diaria, de hoy sábado, Aldo Mari´átegui, el energúmeno del periodismo local, se suelta, cuando no, con algunas joyas interesantes.
Dice Aldito:
- Terrorismo: ¿Entendería Ud. a un país donde un grupo demencial desata una orgía de sangre que le cuesta 30 mil muertos y miles de millones de dólares en daños y años después se tolera que aparezcan nuevas hornadas de este virus letal a hacer política abierta en una universidad que todos mantenemos con nuestros impuestos? ¿Entendería Ud. que haya personas que minimicen esa reaparición o sean tan imbéciles de decir que denunciarla con energía es sólo hacerle el juego al fujimorismo?.
Lo que no se puede entender, estimado empleado de Correo, es cómo así, la democrasia representativa, no le atrae a nadie en este país, excepto para ganar sueldos como congresista o alcaldes, y nada más. No se entiende que haya en nuestro país, tanto desarraigo que el sueño de una visa persista entre tantos peruanos de toda edad. Pero sobre todo, no se entiende, que para gentes como aldo Mariátegui, resulte tan fácil hablar de la demencia de un grupo terrorista, pero, que olvide o ignore adrede, que una mortandad como la ocurrida en la violencia interna, solo fue posible, disponiendo de una logística de genocidio, que ni SL ni el MRTA disponía. Convoys, helicópteros, tropas mien armadas y entrenadas, y bien transportadas, podían producir verdaderos genocidios como los de Putis, Accomarca, los 22 estudiantes de la Universidad del Centro en Huancayo, etc. No Aldito, la demencia fue multilateral, y, muy bien uniformada con ese uniforme que en 28 de julio, todos aplauden y festejan.
Sigue Aldito: